miércoles, 5 de julio de 2017

ROMANCE DE Mª ÁNGELES MERINO, FLOR Y NATA DE LAS MAESTRAS ANDANTES



Ya sabe Sor Austringiliana que este rincón está dedicado a los sentimientos. Por eso, es aquí donde coloco este hermosísimo homenaje que compuso mi compañera Amalia García, con motivo de mi jubilación. Toda una juglaresa es Amalia y lo podéis comprobar si leéis el romance:

ROMANCE DE MªÁNGELES MERINO,
FLOR Y NATA DE LAS MAESTRAS ANDANTES

Por las estancias del Crémer
grandes fiestas se publican:
Mª Ángeles, la galana,
la valiente, la erudita,
tras largos años de curro
al fin ya se nos jubila.

¡Compañeros, compañeras!
¡Arremangaos las camisas!
¡Soltaos la melena al viento!
¡Que empiece la algarabía,
que Pedro afloje la mosca,
para pastas y sangría,
que Marimar y Roberto
nos bailen por bulerías!

¡Pero escuchadme un momento
antes de empezar la orgía,
que os cuente la grande historia
de nuestra ilustre heroína,
de Mª Ángeles Merino,
Mª Ángeles la Bravía!

En la tienda de su padre
desde pequeña vendía
pastas, juguetes, pasteles
muñecas y golosinas,
pero anhelaba otros retos
lejos de las garrapiñas,
ver más tierras y aventuras,
dejar la confitería.

De su cuna burgalesa
partió con gran osadía,
tras terminar magisterio,
a Legazpi de interina.
Paseó su desparpajo
por la verde Euskalerría
y cual César en la Galia:
venit, vidit y vencía.

Sacó las oposiciones
y demostró gran valía
aprendiendo pronto el vasco:
aita, agur y Etxevarría.
Al Goierri la mandaron
a Beasaín, la fría,
a organizar lo de adultos
y a enseñarles geografía.
Una empresa nada fácil,
pues allí ni un libro había,
y en casa de una inspectora,
al amor de la cocina,
entre pucheros y ollas
llevó su intento a la cima.

No satisfecha con esto,
Mª Ángeles, la Bravía,
cambió montes por el llano
el verde por la sequía,
y se fue pa los madriles
a fundar otra abadía.
Y la fundó en Campo Real
entre molinos y olivas,
una nueva Don Quijote
de las letras y la vida.

Y al volver siempre por fiestas
a su Burgos tan querida,
suspiraba por las calles,
cuando a pasear salía,
y en pasando por el Crémer
ya las carnes se le abrían:
“A Dios pongo por testigo,
mi centro será algún día”

Y en Campo Real y  la Mancha
ya contenta no vivía,
que cien grados a la sombra
no los aguanta tu tía.
Suspiraba y suspiraba
Mª Ángeles noche y día
por dormir con una manta
y sacar la rebequita.

Llegó a Burgos finalmente
toda llena de alegría.
Pero fue a dar en mal sitio,
para desgracia y desdicha
de la Arañita Campeña,
que allí no halló compañía,
solo censura y mohínes,
silencios e hipocresías:
Ni su clase decoraba
y el domingo no iba a misa
¿Y qué era eso de enseñarles
A los niños poesía?

Tras un tiempo en el Marín,
 luchando con valentía,
por fin al Crémer llegaba,
a ese cielo que quería.
Aquí ha enseñado de todo
Mª Ángeles, la Bravía.
No hay materia que no sepa
ni ecuación que se resista.
Menos inglés y dibujo,
kárate y alfarería,
con todo lo que le echaban
ha salido siempre invicta.

Hasta un día a Multimedia
subió por ver si sabía
manejar ordenadores
y programar a porfía.
“Esta me quita la plaza”,
le dijo Rafa a María
Y hasta Tiqui vio en peligro
el puesto de su garita.

Triste se queda ahora el Crémer
Mª Ángeles sin tu risa,
y hasta el reloj de la sala
derrama una lagrimita…

¡Pero no nos apenemos,
porque ahora te jubilas
y podrás hacer mil cosas
con pasión y ya sin prisa:
platicar con Pedro Ojeda,
leer libros y revistas,
escribirte con Esquivias
y viajar con tus sobrinas.

Disfruta del tiempo, amiga,
no te quedes en tu casa,
disfruta de cada día.
Haz taichí, taekwondo y baila,
que se vea a la Bravía,
coge el mando de la tele,
coge el mando de tu vida.

Y no te olvides del Crémer,
de tu casa tan querida.
Vente a vernos y acompaña
a Fernando en sus salidas,
que se queda muy solito
viendo iglesias  todo el día.

Vente aquí a charlar un rato,
que tendremos una silla
para ti siempre dispuesta,
nos gusta tu compañía. 

(Amalia García, maestra de profesión y escritora de vocación)


¡GRACIAS, AMALIA! 


Así fue mi vida

sábado, 29 de abril de 2017

Sesenta, Sor Austringiliana.



Sesenta.

Aquí estoy, Sor Austringiliana. 

Conocí a Su Caridad hace diez años, cuando daba su paseo por mis redes neuronales, al mismo tiempo que lo hacía por los infernales canalículos de estas máquinas de luz, tan extrañas, tan misteriosas, tan sabias. Peligrosas en ocasiones.

Sesenta.

Su Caridad, Sor Austringiliana, me protegió de la manera más extraña. Tramé asesinarla, busqué la tecla y no la hallé. Comprendí sus intenciones... Ahora le pido protección en una nueva etapa que me dicen llena de júbilo...

Dentro de nosotros mismos, encontramos la salida de los más espinosos laberintos. Bien me lo enseñó Sor Austringiliana.

Sesenta. 


Dentro de mí. Lo sé, Sor Austringiliana. 

¡Sesenta!

sábado, 27 de agosto de 2016

Soñar

Agustín Merino

Sor Austringiliana me dice que hay que soñar siempre. Como dicen estos versos:

Soñar hasta el último segundo de nuestra existencia.
Soñar y ser estrella.
Besar al futuro en la boca.
Desear y ser luna.
Soñar y nunca perder las ganas.
Ganas de apurar de un trago el destilado licor del tiempo.
Vivir,
Dime cuánto has soñado.
Te diré cuánto has vivido.
Cuánta magia tus ojos ha derramado,
como sementera de mágica esperanza.
Cuánto de luna blanca te ha bañado.
Cómo de notas las infinitas noches 
de respirares has rasgado.
Soñar, besarte en la boca y caminar.
Por las angostas piedras
que jalonan mi río.
Remontar hasta el manantial de plata helada.
Donde cantan las palabras
y sólo las más bellas se tornan melodía.
Vivir.
Al rojo alba, vestirte de boca.
Sedienta de partir el cielo
en dos hemisferios perfectos.
En el mar que navego,
en la luna que me arropa,
en el mar que me acuna.
Vivir.
En la infinita cuna 
que se expande
haciéndome noche.
Sentir.
Tantos mares han navegado mis ojos.
Tantas islas orladas de encajes
de olas blancas.
Todos los azules con sus túnicas
me han vestido,
las estrellas tatuaron mi garganta.
Para hacer de mi voz alma.
Boca que vida reclama.
 Boca que busca tu boca.
Tu boca de agua.
Tu boca de mar.
Mi boca llama.

(Agustín Merino)

martes, 9 de agosto de 2016

Sed

Agustín Merino

Desde un rincón muy cercano a su ciprés, me llegan, Sor Austringiliana, unas palabras que hablan de agua y de amor.

Sed

Nuestra quietud de cielo y luz.
Mecidos en cuna de no silencios.
Contenidos respirares profundos.
Luz que derramamos y se derrama.
El sol quieto en tus caderas,
de infinita húmeda sombra.
Esplendor en la no distancia, 
entre tu cuerpo y el mío.
En mí te desbordas,
rompiendo abismos y silencios.
Vuelvo en ti a ser agua,
cubriendo tu cuerpo de cielo,
abriendo tu boca de agua,
sed de mi pecho sediento.

(Agustín Merino)

jueves, 24 de marzo de 2016

Luces, música, cantos y una urna vacía. ¿Y ese libro?






Esta tarde he estado en la Catedral.

Luces, música, cantos y una urna vacía.

Jueves Santo.

El Arcediano Fernández de Villegas con su eterno libro.




¿Y el otro libro?

Andarás perdido por el mundo de Óscar Esquivias.


lunes, 28 de diciembre de 2015

"Aquí todos conservamos la inocencia bautismal"

Pila de la desaparecida iglesia de San Martín, situada dentro del recinto amurallado de la ciudad de Burgos.

"... No parece sino que tiene uno pecados: ¿eh, señor abad? ¿Qué dice usted a esto? ¿Verdad que ni uno?

-Ya se sabe, ya se sabe -masculló el abad en voz bronca...Aquí todos conservamos la inocencia bautismal. "
Le cuento Sor Austringiliana:
Esta mañana, recordaba esas palabras de “Los Pazos de Ulloa” de Emilia Pardo Bazánjunto a la pila bautismal de la desaparecida iglesia de San Martín de Burgos. Es una pila románica. Varada en mitad del paseo de la Isla, lleva siglos sin cumplir con su misión sacramental y  no recibe más agua que la de la lluvia. El sol del invierno avivaba el verdín que la cubre e hice la foto. 

Mascullar: Hablar entredientes, o pronunciar mal las palabras, hasta el punto de que con dificultad puedan entenderse. 

“Ya se sabe, ya se sabe”. El abad masculla lo que ha de mascullar. 
 “La risa despótica del marqués”. 
"¡País de lobos!"
Vuelvo a casa por la calle Barrantes y encuentro abierta la verja  de las Salesas. Entro, en la iglesia hay bastante gente, al fondo se sienta un niño vestido de obispo. ¡El Obispillo!  Alguien habla de los inocentes que mató Herodes. 
Obispillo elegido entre los niños de la "Escolanía Pueri Cantores"

Sor Austringiliana me recuerda que hoy es el día de los Santos Inocentes. Y que nadie hay tan puro que conserve la inocencia bautismal.  

domingo, 20 de diciembre de 2015

De bibliotecas, multiplicaciones y votos.



Le cuento, Sor Austringiliana:

He ido a mi colegio, el de mi infancia, a votar. 

Entro por el patio y leo en los cristales de las ventanas: 

"Siempre imaginé que el Paraíso sería una biblioteca"

¡Me gusta! 

 Paso por delante de aquella escalera que subí tantas veces, con mi bata blanca y mi chalina azul. ¿Qué es eso que han puesto en las escaleras? ¡La tabla de multiplicar del 2! Una didáctica idea.

En la mesa están las papeletas, elijo la papeleta blanca y marco con bolígrafo las tres cruces en la de color sepia. 

Antes de ir a la urna, miro otra vez la escalera. ¿Qué hay que multiplicar?

Entro con mi carnet de identidad y los dos sobres cerrados. 


Deseo que se multiplique el trabajo, la educación, la sanidad, la cultura, los servicios sociales...

¡Y bibliotecas, claro!

Quiero  que se multipliquen, pero sólo por cero: la corrupción, el paro, el derroche, los recortes, los deshaucios, la desprotección del débil, la incultura...

Me voy. En el patio, aquel de mis recreos, me parece oír una canción de corro. 

Hasta la próxima.

Gracias Sor Austringiliana, por escucharme.