martes, 24 de enero de 2023

La garza del puente de Bessón


 Y ahí estaba la garza, quietecita, pescando tan tranquila. Las garzas de antes emprendían el vuelo al detectar nuestra proximidad. Y solían pescar aguas arriba, sin tanto humano cerca. A ésta no le importa que la miren y la remiren a pocos metros; qué curiosos los paseantes sobre el puente de Bessón, el que yo cruzaba para ir al Instituto, cuatro veces al día, durante el curso escolar. Ahí debe estar la huella de mis pies...

Los patos son unos bobos,  deberían saber que para buscar el alimento no hay sino estarse quietos. No, señora Garza, que los patos tienen su método, como usted tiene el suyo. 

¿Y por qué me pongo a hablar a quien no me puede oír ni entender?  Ni siquiera a hablar, Sor Austringiliana. Pensamientos que se me cruzan, una mañana de enero. Tontunas listas para el tecleo en esta maquinita. 

Quietos y sin miedo a nadie, cosas de garza. No sabe nada, la garza. El señor Bessón no quería dar la vuelta desde la Audiencia al Instituto...

María Ángeles Merino

He de añadir que la garza de la Merced murió cazada por una nutria y su cachorro, tenían razón los patos con sus estrategia de no parar quietos. Queda demostrada, eso sí, la pureza de las aguas del Arlanzón, un río urbano y salvaje. 

sábado, 21 de enero de 2023

Solsticio de invierno


 

Solsticio de Invierno, tal vez fuera un nombre más acertado para el tiempo de fiesta por obligación que acababa de comenzar.

Eran las cuatro y media de la tarde, las luces y las sombras lucían así en el Parral. ¡Feliz Navidad! Todos caemos, caí. Entré, poco pero entré. Y salí.

Alguien lo lee y me escribe, muy amable y cariñosa, que lamenta cuando digo que estas fiestas son obligadas, que se trata de crear recuerdos familiares que nos alimenten el espíritu. Le contesto que me parecen obligadas en el sentido de tener que hacer lo que todos hacen. Añado que disfruto de mi familia, ni más ni menos que el resto del año. Y los recuerdos ahí quedarán...Espero que me alimenten.



Salí, Sor Austringiliana. Hasta el año que viene, si la Naturaleza quiere. El sol habrá dado la vuelta y caeré.

María Ángeles Merino

lunes, 12 de diciembre de 2022

Mañana soleada, otoñal y dominguera. "Vivace".

 


Era una mañana soleada, otoñal y dominguera. En medio del paseo de la Quinta, un pequeño grupo ensayaba un pasacalles, decían que para la cabalgata de Papá Noel. Dirigía una mujer envuelta en capa roja. A su lado, unos niños más atentos a sus juegos que a las cosas de los mayores. Color y olor de otoño, un cuadro alegre. Bach sonaba en un móvil, el "vivace" de dos violines en concierto. 

Oía retazos de conversaciones, algunas sombrías: enfermedades y lo caro que está todo. ¿"Vivace"? Tal vez otro "tempo" cuadrara mejor. Un hombre mayor, repartidor de estampitas, ofrecía un discurso integrista. Le sorprendió que una mujer "tranquila", así me calificó, le contestara en sentido contrario. 

"Roja", roja era la capa de la mujer que dirigía el pasacalles. Las palabras son buenas y bonitas, se vuelven malas y feas si nos las escupen, con gargajo a veces. 

Ya ve, Sor Austringiliana, llegamos a una edad en que nos atribuyen ideologías arcaicas. 

María Ángeles Merino recuerda aquella mañana, después han venido las lluviosas, también necesarias. Tiene que llover mucho. 

Seguimos con el "vivace". 

jueves, 10 de noviembre de 2022

Nos sorprende la noche


En noviembre, el sol se acuesta pronto y nos sorprenden las luces de la noche. En el mes más melancólico, Sor Austringiliana, escuchamos un Nocturno de Chopin. ¿Melancolía, tristeza o, como dicen ahora, incertidumbre?  No sé si el genial polaco estaría de acuerdo. 

Tiene usted razón, Sor. En ninguna vida humana faltan y en ningún tiempo. Chopin fue víctima de la tuberculosis, una larga pandemia que duró siglos. Fue emigrado hijo de emigrado, sufrió  ansiedad por la situación de su país y la de su familia.  En amores no fue afortunado, siempre nos han hablado del tempestuoso invierno en Mallorca, en compañía de George Sand. Murió en París y siempre cuentan que en su tumba arrojaron un saquito de tierra polaca, enviando su corazón a Varsovia. 

Los músicos son buenos traductores de sentimientos. Escuchamos. 

Y luego está la Noche... 

María Ángeles Merino



domingo, 30 de octubre de 2022

30 de octubre, la mañana de los relojes.


¿Qué hora es?

30 de octubre, en la mañana de los relojes.

Voy a cambiarle la hora a mi madre que es la única analógica en esta casa. A mi ya me la han cambiado. ¿Quién, hija? Buena pregunta, mamá.

Una música para hoy: "Sinfonía del reloj" de Haydn.



Sor Austringiliana, al poner la fecha he puesto 30 de noviembre, en lugar de octubre, andan por ahí malandrines, no sé si analógicos o digitales.

María Ángeles Merino

viernes, 28 de octubre de 2022

"POR FAVOR. PIDO UNA AYUDA, PARA REPARAR MY MAQUINA DEL TIEMPO Y VOLVER A LOS BUENOS TIEMPOS"

 


Un cartón que sirve de asiento, una caja que recoge las escasas limosnas de un mendigo y un cartel escrito a mano, con mayúsculas, en el que leemos:

"POR FAVOR. PIDO UNA AYUDA, PARA REPARAR MY MAQUINA DEL TIEMPO Y VOLVER A LOS BUENOS TIEMPOS"

La máquina del tiempo, quién la pillara y la reparara. Ayer hice esta foto, en la calle de la Paloma, junto al claustro bajo de la Catedral de Burgos. El autor estaba ausente, le hubiera preguntado por tan importante máquina. Yo llevaba prisa, el tiempo, siempre el tiempo.

Eran las cuatro y media, me da la impresión de que estaba en la tienda de enfrente a comprar algo de comer porque vi que alguien vigilaba desde allí. Iba con el tiempo justo para ir a clase, este año de historia y de la Primera Guerra Mundial, el tiempo que parece que se repite pero no, todo vuelve pero todo es distinto. A la vuelta no pasé por allí ni me acordé. Me dicen que hubiera sido interesante hablar con él, tienen razón. Y que es todo un filósofo y un poeta el cartelero, totalmente. 

Ya ve, Sor Austringiliana, el sueño de la máquina del tiempo. El mendigo no pide viajar como "El túnel del tiempo" o ,"El ministerio del tiempo", por poner dos ejemplos. Él desearía "volver a los buenos tiempos", a sus buenos tiempos. ¿Los buenos tiempos? Nos vamos al rincón de pensar. 

Así es, Sor, en todos los tiempos hubo de todo; pero ahora se nos ha juntado la pandemia, la guerra, la crisis energética y económica y, lo peor de todo, la incertidumbre.  La máquina del tiempo podría también llevarnos al futuro. ¿Seguirá la incertidumbre? ¿Tendremos que vivir siempre con ella? ¿Nos borrarán con solo pulsar un botón? Cielos, lo que acabo de escribir...

María Ángeles Merino

https://www.facebook.com/photo?fbid=10225505545459605&set=a.10210173380365060

sábado, 1 de octubre de 2022

"Chopera de la cumbre", Marceliano Santa María.

 

Chopera de la cumbre (Marceliano Santa María 1940)

Tal vez, el pintor burgalés Marceliano Santa María saciara un día su sed en la fuente que llamaban de la Trompeta o de la Corneta o del Corneta. Bajo un chopo descansaría y la sombra junto al agua le sugiriera un nuevo cuadro. El reguerillo del agua, los naranjas y rojos de la tierra, el verde de los hierbajos a la orilla del camino, el diálogo de los árboles, el cielo de ese preciso color. 

¡Ya está la composición en su cabeza! Preparará los colores y mañana mismo montará el caballete junto al frescor de la fuente. ¡Quién manejara la paleta como el maestro Sorolla! ¡Qué pincelada la suya! ¿Trompeta o corneta? ¿O un corneta? Nunca vio a nadie por aquí tocando tal instrumento, cosa de soldados y cuarteles, hay tantos en esta ciudad, en 1940. Se titulará "Chopera de la cumbre". 

La chopera de la cumbre debía estar más o menos aquí. 

¿Qué pasó con la chopera de la cumbre? Alguien cegó la fuente. ¿Qué es ese puente gigante por donde circulan extraños coches? ¿Autovía decís? ¿Que estamos en el año 2022? ¿Bulevar en Burgos? 


En la exposición Inéditos y curiosos, en la Casa del Cordón, contemplaba el cuadro y me imaginaba a un pintor atónito, viajero del túnel del tiempo, ante el irreconocible lugar. 

Ya ve, Sor Austringiliana, el tiempo que todo lo devora, los ríos de Heráclito.

María Ángeles Merino Moya