martes, 27 de enero de 2026

¿No ve?

 


¿No ve?

En el de la Isla andan de palabras panhispánicas. Me refugio de la lluvia y entro en algunas.  

Me detengo en la puerta de un apéndice confirmativo, aportado por la Academia Boliviana: ¿No ve? 

Me viene a la cabeza:

-Un loco juega con la bola del mundo.¿,No ve?

-¿En qué película lo viste? 

-En una de Charles Chaplin, muy vieja. ¿No ve?

Empezó enero y no levantamos cabeza. ¿No ve?

Gracias a la aportación de la Academia Boliviana de la Lengua. La lengua española se enriquece. ¿No ve?

-¿Dónde?

-En el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua.

- Si. El Palacio de la Isla, el que fue antaño de los Muguiro, el que algunos dicen todavía de Franco. ¿ No ve?

Ya ve, Sor Austringiliana, las palabras panhispánicas. Puedes poner tú la tuya. 

María Ángeles Merino Moya












domingo, 18 de enero de 2026

Mañana de lluvia, charcos, nostalgia y alguien que te habla de libros.

 





Llovía y me pareció ver un arco iris en el puente Bessón, el del Instituto, sí. No, sino un paraguas y dos que miran patos, o espuma de agua , o "juntos un día entre dos", que interesa más. 

No voy más lejos, cruzo y a mirar charcos frente a la Merced y a llamar al pasado, a ver si acude alguna virutilla. En "La Antigua" ya no venden dobles folios cuadriculados para los exámenes, esa no es la chocolatería que yo recuerdo, ahí había tractores, Martín Santos no toma café  en el bar "Fornos" con otros profes, solo vive su nombre en un cartel, y en el colegio de los Jesuitas no dan películas de Tarzán ni de misiones, menudo hotelazo.

 Anda, ten cuidado con los charcos y vete a casa, que Lorenzo no quiere hoy cumplir y te estás poniendo nostálgica y pesadorra.

Paso el puente de Santa María y la mendiga del mantón negro me recuerda a  las mujeres que asoman fugazmente en las fotos antiguas del arco, siempre con cesta. El pasado parece quedarse anclado, en ocasiones.

 Paso el Espolón y la Plaza Mayor, me encuentro en Laín Calvo con una compañera de lecturas, con ganas de hablar de lecturas, pero con esta lluvia...

Entramos en el "Café de las Artes", tomamos algo y charlamos de libros, qué suerte, yo que no me decidía a salir hoy. A nuestro lado, una mujer mayorcita lee "Madame Bovary", qué raro parece.

A algunas, o a algunos, nos gusta hablar de lo que leemos y nos gusta, mientras otros cacarean por   retrasar el calendario, qué miedo dan, qué bien que se vivía con el innombrable, dicen, que tonterías hay que oír, chavales incluso. ¿Dictadura? 

"Los hijos muertos" de la Matute, la estamos disfrutando mucho, esta tarde no importa que llueva. 

Nos despedimos, es hora de comer. Sigue lloviendo, ya no miro en los charcos. 

Ya veis, a veces hay que salir, aunque llueva. Unos minutos merecen la pena. 

María Ángeles Merino Moya

viernes, 16 de enero de 2026

Árboles desnudos, perros, ardillas, pájaros carboneros, humanos...y dragones.

 



Ayer cambié el Paseo de la Isla por el de la Quinta, más desnudo. 

El perro monta guardia junto al árbol, la ardilla quieta quieta ahí arriba, ya sabe bien. Se aleja el humano de las manos protegidas, acaba de darla algo de comer. En el banco de piedra deja un poquito, bajan los pájaros carboneros, no tardan, es donde suele haber pan o frutos secos, hay humanos mas humanos, de fiar. 

El paseo hacia arriba y hacia bajo. Mientras voy y vengo no falta gente en el camino. Llevo un libro en el bolso pero no lo saco. Me encuentro con gente. Leo sin papel. Doy la vuelta, tengo que volver a casa a levantar a mamá, me pasaré antes por el mercado. 



 Hace frío pero se está bien. No, el mundo no está bien, en los mapas hay dragones: "Hic sunt dracones"  Qué miedo los dragones de ahora, no hay un San Jorge que nos pueda proteger.

Ya veis, una mañana fría. Los chopos desnudos de la Quinta con alfombra de hojas secas, perros, ardillas, pájaros, humanos y...dragones. 

"Hic sunt dracones". Amenazas en el mapamundi.  

María Ángeles Merino Moya

lunes, 12 de enero de 2026

La Catedral de Burgos en rosa.

 


Ayer me refugié  de la lluvia en el Claustro Bajo.  Me recibió una reina de piedra  con perrito a lo Chejov, ahora veo la barba y el pelo no muy largo. Y la Catedral de Burgos parecía soñar "la vie en rose'.  

Dije que era reina por el can símbolo de fidelidad y lo de la vida en rosa por si el pintor, tal vez,  hubiera volcado en parte la paleta. A "cascoporro" diría mi sobrina. 


La mirada de Fran Herreros. Hay miradas rosa, no es mal color. 


Ya ve, Sor Austringiliana, la Catedral en rosa 

María Ángeles Merino

https://www.archiburgos.es/2025/11/13/exposicion-fran-herreros-artist-and-cathedral/

domingo, 11 de enero de 2026

Abetos y belenes. Sangre y petroleo.

 


Los abetos en el suelo y los tendidos luminosos apagados, todavía sin descolgar, que no hay prisa. 

Guardamos cada uno nuestro Belén, en caja de cartón. Belenes.

Ponemos las noticias: terroríficas. Muertos y amenazas.

 Esto no hay quien lo entienda, a dónde va a parar esto y éste, Cuántos demostrativos me salen con tilde o sin ella. 

Nuevo orden internacional dicen. ¿Lo había? ¿Cuándo murió el llamado Derecho internacional? 

Abetos u belenes. Sangre y petróleo. 

María Ángeles Merino Moya

viernes, 9 de enero de 2026

Bajo cero y bajo el acebo.

 


Bajo cero y bajo el acebo.

Y ayer tuve el valor de quitarme un guante para hacer la foto a las bayas de acebo, tan rojas, tan bonitas, en el árbol y en el suelo. Los pájaros del paseo de la Isla habrán tenido banquete navideño, después de Navidad. Y esas bolitas son de verdad y las hojas pinchonas también. 

Ya veis, bajo cero y bajo el acebo, junto al camino de las bicicletas o de los locos monopatines.

La vida es bella y alimenta, también pincha y es peligrosa. Como el acebo. 

María Ángeles Merino Moya

De cisnes y gaviotas. También gorriones y carboneros.

 



"Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas..."

(Pablo Neruda)

Hace doce años, buscaba las huellas de las gaviotas en una playa y leía a Neruda. Ahora son los gorriones del Espolón y los carboneros de la Quinta. Y, en lugar de Neruda, llevo en mi bolso uno de Luis Alberto de Cuenca: Alas de cisne.

Reposa el libro, un momento, sobre la tapia de las Salesas, donde da a la Plaza de Castilla, la rotonda. El musgo presume de un bonito color verde, lo atrapo; aunque luego no sea igual, nunca es igual. 

De cisnes y gaviotas. También gorriones y carboneros. Pájaros. Alguien te diría que ya no tienes edad de tener la cabeza a pájaros. 

Ya ve, Sor Austringiliana, pájaros y versos. Cosas de poetas y de mujeres solitarias y mayorcitas, de paseo, en días fríos de enero. 

María Ángeles Merino

https://aranitacampena.blogspot.com/2014/01/las-palabras-de-amor-se-adelgazan-como.html

https://aranitacampena.blogspot.com/2025/10/ala-de-cisne.html