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miércoles, 17 de septiembre de 2025

Vestidita de azul



Y la Plaza Mayor vestidita de azul, como la muñeca. Cosas de Google. Y menos mal que la Catedral no me la puede pintar. No le doy ideas, por si acaso.

Guapa de todas maneras, irregular ella, qué voy a decir yo de un espacio que transito un día sí y otro también. Incluso la conocí con árboles y un jardín. Más sucia y gris, eso sí. 

Y guarda algún misterio irresoluble, las banderas del Zar entre otros. Burgos no te dejará frío.

"Song, song, blue song" sonaba en el baile 'agarrao" en los setenta. Burgos era muy blue, en otro sentido. Ay, Dios, alguien recordará la discoteca Roma o la Garrocha donde se encendía de pronto  la luz y vigilaba la moral un señor con bigote, militar por supuesto. María Ángeles, deja al abuelo Cebolleta. Hay azules y azules. 

Me dicen que, en inglés, "blue" es también triste. 

Ya ve, Sor Austringiliana, azul. 

María Ángeles Merino Moya



miércoles, 21 de agosto de 2024

Sí, mis días "en la montaña" son todos.

 En mis paseos, asoman las orillas del río, verde y agua, lo más refrescante, incluso en invierno. Y las manos se me van al móvil, ay este juguetito, luego todo se lo guarda y lo saca a relucir cuando menos lo piensas.

 

Hace dos años así lo titulaba Google y me hizo sonreír. Hoy, Google sigue insistiendo: "un día en la montaña". Y lo recuerda Facebook. Máquinas, criaturas algorítmicas, qué saben las pobrecitas de dónde paso yo el día. ¿O lo saben todo?

Es lo que tiene mi ciudad, el campo entra hasta la cocina y escolta de verde al río, que la peina con raya en medio.

A un lado y otro, la historia nos habla con la lengua del arte, la mas bella y didáctica. Y no obvia las oscuridades, que las hubo y las hay, nos pone alerta. El río sigue su camino, atraviesa la "montaña" y le sirve de espejo 

Y no es pasión de madre, digo de  burgalesa.



Ya ve, Sor Austringiliana, el campo siempre, "un día en la montaña", para él la perra gorda.

https://www.facebook.com/share/p/AYPfDHAGBKCWqvMm/

Maria Ángeles Merino


Mañana voy a Burgos

sábado, 2 de mayo de 2020

Paisajes de dentro (4)


Sale el sol en Burgos (foto Agustín Merino)

El 21 de marzo, a las 15:01, escribí este comentario:

El tiempo ordena nuestro caos. Y ahora el caos es más grande.


Y el 22 de marzo, a las 23:45, escribí este otro:

El sol se pone y el sol sale cada día. Y a ver lo que trae.


Ya ve, Sor Austringiliana, el día a día de la primavera del coronavirus. 

lunes, 11 de febrero de 2013

El Monasterio de las Huelgas en azul de invierno.



Sor Austringiliana, le gustarán estas imágenes del Monasterio de las Huelgas, con los tejados nevados, una mañana de enero. Las Huelgas en azul. Aquellos eran monasterios ¿verdad?

domingo, 20 de enero de 2013

¿Por qué bajan tan turbias las aguas?

 
 
 
 
¿Por qué bajan tan turbias las aguas?
 
 

jueves, 2 de febrero de 2012

Frío siberiano pero burgalés (2-2-2012)















Para hoy está anunciada una ola de frío siberiana. Esta mañana, entre las ocho y las ocho y media, el frío se veía así. He cogido la máquina de fotos y he atrapado estas imágenes urbanas. A Sor Austringiliana no le gusta la ciudad, no creo que haya estado por aquí.

sábado, 10 de diciembre de 2011

El otoño burgalés visto desde el pinar de Cortes.


 



 
Sor Austringiliana me dice que ya está bien de Quinta y de Isla, que muestre otro paisaje de mi ciudad. Subí por la carretera que va al barrio de Cortes, hasta el pinar. Desde allí, recordé al Civitates Orbis Terrarum.


sábado, 22 de octubre de 2011

¡Adiós al veroño 2011! ¡Viva el otoño!











Sor Austringiliana no recordaba un otoño igual y eso que ella ha pasado por  muchos. En estas tierras burgalesas, este septiembre y medio octubre que hemos tenido es algo insólito. Ahora ¡viva el otoño otoño! Que los campos tienen sed y tiene que llover.



miércoles, 7 de julio de 2010

Esta "campa" del cerro de San Miguel, en Burgos.



Aquel día de junio cantaban las chicharras. Sabíamos que Curry estaba malito, muy malito. Estábamos mi hermano, mi sobrina y yo. Subimos con él a esta campa, donde tanto disfrutó en su vida. Lo primero que hizo fue levantar la cabecita para captar los olores del campo. Sacamos la pelota verde y amarilla, ésa que no le dejábamos porque se alteraba demasiado. El efecto fue mágico.
No quise sacar a mi perro en el vídeo, pero allí estaba; tal vez se oiga su respiración...
Curry murió, en mis brazos, el día en que entró el verano.
Sor Austringiliana cuida de él.