viernes, 27 de febrero de 2026

Asi está el rincón de los almendros.




Y así está ahora el rincón de los almendros. ¿Almendros?  Unos arbolitos empaquetados, alguno empieza a brotar, a ver cuando se abran. 

Cogí el autobús, entré en el Parral, supe del "cuentaovejas" y de Bernardino Obregon. 

 Cedros, pinos, chopos, castaños, me leo los paneles informativos. Cedros quedan tres, con una graciosa curva. Pinos de dos clases, chopos los más y los de Indias que enfilan hacia San Amaro, dicen que el cambio climático no les sienta bien. Se nota mucho vacío tras la reforma.

Unas estudiantes estudian al sol y me dan envidieja. Otros comen algo en un improvisado pic nic. 

En el rincón de los almendros, han puesto bancos y una mujer charlotea con el móvil,  sabemos de la dieta que el veterinario prescribio a su perro. Un hombre solitario mira a la pared.

Otro día vuelvo, espero la floración de lis arbolitos empaquetados. ¿Almendros? Me despista su tronco tan liso. Blancos son...

Primavera, cerca. 

María Ángeles Merino en el Parral reformado.


http://elblogdesoraustringiliana.blogspot.com/2023/03/el-rincon-de-los-almendros.html

jueves, 26 de febrero de 2026

Desnudo de agua.

"Desnudo de agua, vestido de la desnudez del agua.

Todo es sencillo ya abandonada en mis brazos, inicias tu dormir sonriendo.

Veníamos hablando y tu me pedías una historia bella.

Yo te contaba una de mágicos árboles blancos.

Palabras que son en tu boca silencio.

Agua camino al sueño.

Camino dulce, camino que mi voz acompaña.

En un arrullo de ternura de un enamorado canto.

Vestida de la flor del limonero, almendros, naranjos y cerezos.

Blanca pureza de los sueños.

Blancos colores que miran de reojo como despedida al invierno.

Mar o río siempre la desnudez de las aguas

Ser río y llevar sed de mar en mi boca de agua.

Blanco sobre blanco de un blanco lienzo."

(Agustín Merino)

http://elblogdesoraustringiliana.blogspot.com/2023/03/el-rincon-de-los-almendros.html

 

lunes, 23 de febrero de 2026

Sol en las Delicias y clavelinas. 23 F.

 


Hoy veintitrés y de febrero. El sol en las Delicias, allá al fondo, y las clavelinas, las que compré ayer, compiten su rosa con el del ciclamen, tan fucsia que se desborda y da en el pobretón aluminio. Cosas de la luz y una cámara de móvil. El sol, sí, el sol es de verdad.

 Se fueron las lluvias y salieron las margaritas, chiribitas aquí, un burgalesismo. Chispas blancas que asoman entre la hierba. 

El calendario, esa fecha, inevitable, nos saca a bailar con los recuerdos, cuidado con la memoria que no siempre es de fiar, ya pasó entonces, todo el mundo seguro de haberlo vivido en directo, directo. Qué vieja se muestra esa revista, el Cambio 16, ya desaparecida, qué mundo el de 1981. ¿Mejor o peor? La verdad es que el de 2026 parece acercarse más a las viejas distopías. ¿Quién nos iba a decir que ...?

Deja ya de escribir, María Ángeles, que hay alguna cosilla que hacer. Mamá duerme. Y  andar un poco, que hay sol. Leeré en los Claros del bosque de María Zambrano, muy poco a poco, no es fácil. 

Ya veis, unas clavelinas y el sol en las Delicias. 23 de febrero. 

María Ángeles Merino Moya 

https://aranitacampena.blogspot.com/2010/02/hoy-es-23-f-compartamos-nuestra.html




miércoles, 18 de febrero de 2026

Miercoles de Ceniza y de cenizas.


Hoy, 18 de febrero, miércoles de Ceniza y de cenizas.

Día de viento, de huir de los árboles, algunos toman la ceniza para recordar que  "polvo eres y en polvo te has de convertir", la sardina del Carnaval esparce sus cenizas y leo a Quevedo, al menos el Amor:

Amor constante más allá de la muerte
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;

mas no, de esotra parte en la ribera,
dejará la memoria en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, más tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

https://cvc.cervantes.es/foros/leer1.asp?vId=191061

Ya veis, miércoles de Ceniza. Algunos comienzan la Cuaresma y se preparan. Me asomo a la iglesia de San Lorenzo, sin entrar, busco al santo de la parrilla que tanto me impresionaba de pequeña. Y me decían que pedía que le dieran la vuelta, como un filete en la sartén, fuimos unos niños muy duros los de los sesenta del siglo pasado. Me parece oír a don Rufino con su "amadísimos en el Señor". Vuela su manteo. Voló la fe, respeto a los creyentes.

Leo a Quevedo, que no era buena persona, pero creía en el Amor eterno, mas alla de la muerte. Lo creyera o no, nos dejó un grandioso poema. Chincha y rabia, "Góngora bobo" que "cuando anhelas más garcibolallas, las reptilizas más y subterpones".

El viento balancea las ramas desnudas del tilo, junto a mi ventana, mi madre se asusta, dice que tiene miedo y no sabe decirme a qué. A todo.

Ya ve, Sor Austringiliana, Miércoles de Ceniza y de cenizas. Vuelan  las pavesas de la sardina carnavalesca. Un niño dice que huele a quemado.

María Ángeles Merino

Una hora quimérica y un río enfadado.




En Burgos, pasado el Arco de Santa Maria.

El reloj de Ignacio Palacios, allá arriba, por la Merced, señala una hora quimérica, hace muchos, muchos años. Date prisa le decía a la chavalilla de falda gris o pantalón de pana, llegas tarde. Era cuando el río bajaba, sin bosque de ribera, ni patos azulones, hacia el "insti".

Ahora ve a tu paso, a ver cuántos pasos marca ese artilugio, tan raro, que llevas en la muñeca. Qué mujer tan extraña y qué iguales esos críos de la mochila enorme y la ropa negra, con su flequillo en punta, tan desafiante, literal. 

El Arlanzón sigue su camino, muy enfadado en este febrero, más que loco, de agua y viento. Mira que brío y cuánta espuma, como anega los arbolillos, junto al azud del puente Bessón. 


Sigue adelante, que ya no hay clase, ni la das ni te la dan, hacia el paseo de cada día, con árboles en cinta. Ayer se podía pasear, hoy no sé qué viento soplará.

Por el móvil, una amiga me dice que qué nos pasa, que chocamos y explotamos unos con otros, por tonterías a veces, en tonta espuma, bipolarizados o multipolarizados, a saber.

 Y el mundo, con un loco a cada lado y nosotros aquí, que si son galgos o si son podencos, nos cazarán, me temo, como en el cuento que me contaba mi padre. 

Por la tarde tomo un café, en lo que era antes el Pinedo del Espolón, ahora restaurado, con mi hermano y mi sobrina. Busco la máquina del "Tetris", ahora han puesto un cuadro de Ignacio del Río, estallante de color. Busco monedas de veinticinco pesetas, solo tengo euros, para mi niña Paola. ¿ Qué cosas dices, tita?

El niño del estanque  sigue con su oca y su agua eterna, mira hacia la puesta de sol. En el Espolón ya no juegan los niños. 

Ya veis, un día de febrero de 2026. 

María Ángeles Merino Moya

https://dle.rae.es/azud

https://www.poesi.as/ti002.htm

lunes, 16 de febrero de 2026

Viento y palabras airadas.

 




El sábado el viento rugía y tiraba remitas, ramas y algún árbol de cuajo, al aire sus raíces. Los bomberos alertaban a los paseantes, "no ve señora", y los policías encintaron entradas y salidas. Los mayorcitos obedecíamos, las parejas jóvenes con niño, como si no fuera con ellos. Los boomers aprendimos a obedecer, literal. 

El viento barría las nubes, qué cielo más azul, limpiaría el aire. 

Las palabras airadas no, no se borran nunca del todo, dejan su poso, no se van, hacen daño. 

El agua habrá anegado los almendros en flor.

La tierra no admite tanta agua. los ríos se hinchan y se desbordan, ya no vuelven a su cauce, como algunas palabras, como alguna amistad vieja. 

Nunca nos bañamos dos veces en el mismo río o todo permanece en el río, cosas de griegos antiguos, antes de Cristo, con tiempo para pensar.

Agua, aire, palabras airadas, febrero loco.

Ya veis, ataques de sinceridad, nunca más. 

María Ángeles Merino Moya

lunes, 9 de febrero de 2026

Si has de besarme.

 


Si has de besarme, bésame ahora.

Cuando mi boca aún está abierta y mis labios voltean el cielo.

Si has de besarme, deja que el aire exhalado repita tu nombre.

Si has de besarme que sea ya, que estoy preparado.

Si has de besarme, júrame que no dejarás de besarme.

Si has de besarme déjame cerrar despacio los ojos para sentir como en mí te haces enredadera.

Si has de besarme, sea ahora y haz resonar mi pecho.

Si soledad ahora me besas, te tomaré para ser siempre ser, tú mi alegría, yo mi condena.

(Pintura y texto de Agustín Merino)