El mar es muy grande y tiene mucha agua.
María Ángeles Merino
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Otro rinconcito para María Ángeles Merino, en diálogo con su Sor Austringiliana.
María Ángeles Merino
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Monasterio benedictino de San Salvador (Palacios de Benaver).
El tiempo en sí mismo es lo único que nunca envejece, tal vez porque no regresa donde ya ha estado y carece totalmente de memoria.
Al ser expulsados del Edén dios dio al hombre la nostalgia y les recordó que fuera de este mágico lugar son los dominios de un inmisericorde señor llamado tiempo.
(Texto y foto de Agustín Merino)
Agua en agosto, miel y mosto.
La tarde de ayer rompe en lluvia, para bien. Cambia el color, huele a tierra mojada, petricor dicen, y me llegan gotitas pulverizadas, con la ventana medio abierta, al lugar donde ahora me siento, se está tan a gusto, mamá.
Cierro el libro, me asomo, como siempre, a ver las hojas del tilo y la gente correr, la luz roja del semáforo juega con el brillo del asfalto, los números cantan su cuenta atrás, los pájaros lo imitan, quién será ese intruso tan mal cantor.
Las azules campanillas de mi balcón, que no es balcón, se esponjan un poquito, el agua de la lluvia les sabrá distinta, o no.
Los poetas cantaron a la lluvia, muchas veces su estado de ánimo. Me pongo a pensar y me sale la más lánguida, la de Verlaine:
Sigo pensando en poemas con lluvia. Ay, ese no, Gustavo Adolfo Becquer:
No, frío no, solo lluvia que alivia, mamá, vives dentro de mí.
Llueve. Decía que "Agua en agosto, miel y mosto".
María Ángeles Merino Moya
https://lesvoixdelapoesie.ca/lire/poemes/il-pleure-dans-mon-coeur
https://www.poemas-del-alma.com/rima-lxxiii.htm
¡Vaya bayas!
No se acuerdan ya de cuando fueron rosas. Caninas, mosquetas, salvajes, rosas.
En la orilla del río Arlanzón, lucen redondeces naranja y abren el apetito de los pájaros. Son aquellas de los paseos limitados de la pandemia.
Está escrito que pueden ser vitamina y medicina, los escaramujos tapaban, sí, cuando era necesario, son astringentes...Existen nombres y nombres, que no falten nombres, malsonantes o biensonantes.
Sigo mi paseo, miro el agua, lo de cada día. Ahora sin prisa. Y me gustaría tener prisa, contradicciones.
Ardillas, niños con papás y jubilados. Voy por el Paseo de la Quinta, algún día cogeré el camino del barrio de Cortes, que ahora pueden los caminantes, lo he leído en la prensa local.
¡Vaya bayas! ¡Cuántas bayas! Vaya, vaya. Los que fuimos profes de Lengua no tenemos remedio.
María Ángeles Merino Moya
"El presente es un regalo que nace besando al pasado" (Agustín Merino)
Fotos tomadas hoy en Palacios de Benaver. ((Burgos).
Monasterio benedictino de San Salvador. Fotos Agustín Merino.
La luz del eclipse, en las viejas piedras del monasterio benedictino de San Salvador, en Palacios de Benaver (Burgos). Y en la plaza y en el campo, con las mieses sesgadas.
Apenas unos segundos, inolvidables. El mundo se apagaba. Y va Google y le da una capa de maquillaje, mejor la de mi cámara, aunque tampoco sea la real real. La de mis ojos no quedó registrada. La memoria...
El mundo se apagaba. "
"Se encendieron las farolas y se apagaron los grillos."
María Ángeles Merino Moya
Buenos días, 13 de agosto. Hoy, como todos los días, sale el sol.
Me viene a la cabeza...En los ya viejos libros de EGB, nunca faltaba este fragmento de poema del poeta cubano Nicolás Guillén:
"...El sol sale cada día,
va tocando en cada casa,
da un golpe con su bastón,
y suelta una carcajada…
¡Que salga la vida al sol,
de donde tantos la aguardan,
y veréis cómo la vida
corre de sol empapada!
..."
https://ciudadseva.com/texto/la-sangre-es-un-mar-inmenso/
¡Qué corra de sol empapada!
Ayer, sol, estuvimos muy pendientes de ti.
María Ángeles Merino Moya