miércoles, 18 de febrero de 2026

Miercoles de Ceniza y de cenizas.


Hoy, 18 de febrero, miércoles de Ceniza y de cenizas.

Día de viento, de huir de los árboles, algunos toman la ceniza para recordar que  "polvo eres y en polvo te has de convertir", la sardina del Carnaval esparce sus cenizas y leo a Quevedo, al menos el Amor:

Amor constante más allá de la muerte
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;

mas no, de esotra parte en la ribera,
dejará la memoria en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, más tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

https://cvc.cervantes.es/foros/leer1.asp?vId=191061

Ya veis, miércoles de Ceniza. Algunos comienzan la Cuaresma y se preparan. Me asomo a la iglesia de San Lorenzo, sin entrar, busco al santo de la parrilla que tanto me impresionaba de pequeña. Y me decían que pedía que le dieran la vuelta, como un filete en la sartén, fuimos unos niños muy duros los de los sesenta del siglo pasado. Me parece oír a don Rufino con su "amadísimos en el Señor". Vuela su manteo. Voló la fe, respeto a los creyentes.

Leo a Quevedo, que no era buena persona, pero creía en el Amor eterno, mas alla de la muerte. Lo creyera o no, nos dejó un grandioso poema. Chincha y rabia, "Góngora bobo" que "cuando anhelas más garcibolallas, las reptilizas más y subterpones".

El viento balancea las ramas desnudas del tilo, junto a mi ventana, mi madre se asusta, dice que tiene miedo y no sabe decirme a qué. A todo.

Ya ve, Sor Austringiliana, Miércoles de Ceniza y de cenizas. Vuelan  las pavesas de la sardina carnavalesca. Un niño dice que huele a quemado.

María Ángeles Merino

Una hora quimérica y un río enfadado.




En Burgos, pasado el Arco de Santa Maria.

El reloj de Ignacio Palacios, allá arriba, por la Merced, señala una hora quimérica, hace muchos, muchos años. Date prisa le decía a la chavalilla de falda gris o pantalón de pana, llegas tarde. Era cuando el río bajaba, sin bosque de ribera, ni patos azulones, hacia el "insti".

Ahora ve a tu paso, a ver cuántos pasos marca ese artilugio, tan raro, que llevas en la muñeca. Qué mujer tan extraña y qué iguales esos críos de la mochila enorme y la ropa negra, con su flequillo en punta, tan desafiante, literal. 

El Arlanzón sigue su camino, muy enfadado en este febrero, más que loco, de agua y viento. Mira que brío y cuánta espuma, como anega los arbolillos, junto al azud del puente Bessón. 


Sigue adelante, que ya no hay clase, ni la das ni te la dan, hacia el paseo de cada día, con árboles en cinta. Ayer se podía pasear, hoy no sé qué viento soplará.

Por el móvil, una amiga me dice que qué nos pasa, que chocamos y explotamos unos con otros, por tonterías a veces, en tonta espuma, bipolarizados o multipolarizados, a saber.

 Y el mundo, con un loco a cada lado y nosotros aquí, que si son galgos o si son podencos, nos cazarán, me temo, como en el cuento que me contaba mi padre. 

Por la tarde tomo un café, en lo que era antes el Pinedo del Espolón, ahora restaurado, con mi hermano y mi sobrina. Busco la máquina del "Tetris", ahora han puesto un cuadro de Ignacio del Río, estallante de color. Busco monedas de veinticinco pesetas, solo tengo euros, para mi niña Paola. ¿ Qué cosas dices, tita?

El niño del estanque  sigue con su oca y su agua eterna, mira hacia la puesta de sol. En el Espolón ya no juegan los niños. 

Ya veis, un día de febrero de 2026. 

María Ángeles Merino Moya

https://dle.rae.es/azud

https://www.poesi.as/ti002.htm

lunes, 16 de febrero de 2026

Viento y palabras airadas.

 




El sábado el viento rugía y tiraba remitas, ramas y algún árbol de cuajo, al aire sus raíces. Los bomberos alertaban a los paseantes, "no ve señora", y los policías encintaron entradas y salidas. Los mayorcitos obedecíamos, las parejas jóvenes con niño, como si no fuera con ellos. Los boomers aprendimos a obedecer, literal. 

El viento barría las nubes, qué cielo más azul, limpiaría el aire. 

Las palabras airadas no, no se borran nunca del todo, dejan su poso, no se van, hacen daño. 

El agua habrá anegado los almendros en flor.

La tierra no admite tanta agua. los ríos se hinchan y se desbordan, ya no vuelven a su cauce, como algunas palabras, como alguna amistad vieja. 

Nunca nos bañamos dos veces en el mismo río o todo permanece en el río, cosas de griegos antiguos, antes de Cristo, con tiempo para pensar.

Agua, aire, palabras airadas, febrero loco.

Ya veis, ataques de sinceridad, nunca más. 

María Ángeles Merino Moya

lunes, 9 de febrero de 2026

Si has de besarme.

 


Si has de besarme, bésame ahora.

Cuando mi boca aún está abierta y mis labios voltean el cielo.

Si has de besarme, deja que el aire exhalado repita tu nombre.

Si has de besarme que sea ya, que estoy preparado.

Si has de besarme, júrame que no dejarás de besarme.

Si has de besarme déjame cerrar despacio los ojos para sentir como en mí te haces enredadera.

Si has de besarme, sea ahora y haz resonar mi pecho.

Si soledad ahora me besas, te tomaré para ser siempre ser, tú mi alegría, yo mi condena.

(Pintura y texto de Agustín Merino)




martes, 3 de febrero de 2026

Capeamos

 


Ya os lo conté, aquel día me refugié en: "Palabras panhispanicas". Las palabras nos hablan antes de hablar nosotros. Elijo una para expresar un día 28 de enero y echo mano de "capear".

Capeo el temporal, nieve, viento y lluvia, si se presenta, y otros.  Si, eludiré con más o menos habilidad situaciones difíciles, de muchos pelajes. La vida es compleja. Capearé, capearemos, capearán. Y brillará el sol, confío.


Nada de toros ni toreros, pobres animalitos. 

No entretendré a nadie con engaños ni evasivas, eso lo hacen otros bien conocidos. 

No despojaré a nadie de la capa, estaría muy feo y son contados los días del año en que algunos burgaleses se engalanan con tan tradicional y costosa prenda, en fiestas de repicar recio.

No tengo barcos ni mar cercano, así que difícilmente dispondré  velas para que anden poco.

Me mantendré cuando el viento sea duro y contrario, lo que me sea posible, que si viene muy fuerte...

Sortearé el mal tiempo con adecuadas maniobras, a ver las maniobras.


Como hace mucho tiempo que no soy escolar ni estudiante, no falto a la escuela para vagundear, no capeo en la acepción guatemalteca. Por aquí se dice "hacer novillos" y cuando algún novillo hacíamos, en los setenta, "nos fumábamos la clase". Si, alguna clase me salté, no muchas, me arrastró alguien. Ya, el viejo truco. 

En México se capea con huevo y harina, aquí rebozamos algunos alimentos, en Navarra albardan. 

Capear tiene muchas capas, como las palabras tan ricas de nuestra lengua castellana. Panhispanicas.

Ya veis, bucear en el significado que puede tener una misma palabra, un placer. Sí, me hubiera gustado ser filóloga, pero la universidad de Burgos llegó tarde para mí. 

Me quedé en aficionadilla. Fui y soy maestra, profesora de EGB dice el papel, "especialidad en Ciencuas Humanas" dice, que tuvo que tocar muchos palos y sigo tocando, lo mejor que sé, lo mejor que puedo. Ahora solo tengo una alumna, se llama como yo. 

Ya ve, Sor Austringiliana, capear. Capeamos también con los recuerdos. ¿Frustraciones? Puede ser.

María Ángeles Merino Moya

https://dle.rae.es/capear




martes, 27 de enero de 2026

"Collage" y luz de enero.

 

La luz de enero es un bien corto en tiempo,pero inmensa en su pureza.

Mide la confianza del pintor en sus propios ojos.

Ni la fuerza de la primavera, ni los colores del otoño, ni siquiera la sensual caricia del verano empañan el anterior reto.

Desnudez y claridad retenida al fondo de su propio mirar, mirares de invierno.

Has abierto el recuerdo de los ahora olvidados lienzos.

Y ya salidos del letargo vuelven a latir.

Con sonidos a quejido de  grito o beso.

No será igual mañana, donde anidara otro mirar.

Como en la vida  el hoy y el ahora es su propio verso.

Y ahora darte las gracias en nombre de ellos.

Agustín Merino

Texto y "collage" de Agustín Merino.

¿No ve?

 


¿No ve?

En el de la Isla andan de palabras panhispánicas. Me refugio de la lluvia y entro en algunas.  

Me detengo en la puerta de un apéndice confirmativo, aportado por la Academia Boliviana: ¿No ve? 

Me viene a la cabeza:

-Un loco juega con la bola del mundo.¿,No ve?

-¿En qué película lo viste? 

-En una de Charles Chaplin, muy vieja. ¿No ve?

Empezó enero y no levantamos cabeza. ¿No ve?

Gracias a la aportación de la Academia Boliviana de la Lengua. La lengua española se enriquece. ¿No ve?

-¿Dónde?

-En el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua.

- Si. El Palacio de la Isla, el que fue antaño de los Muguiro, el que algunos dicen todavía de Franco. ¿ No ve?

Ya ve, Sor Austringiliana, las palabras panhispánicas. Puedes poner tú la tuya. 

María Ángeles Merino Moya