lunes, 6 de abril de 2026

Paisaje de dentro un 5 de abril.

 Paisaje de dentro un 5 de abril. 

Es en Palacios de Benaver, un pueblo muy pequeño, en el paramo burgalés. El verde tierno de la hierba y del trigo recién nacido, junto a la tapia del monasterio, con el ciprés y el cerro, mi paisaje, el que acompaña a mis escritos del blog. Hace poco os lo mostré, suelo cambiarlo con el paso de las estaciones. 

Pero ayer estaba yo allí, no era un guasap. El color verde era el de verdad, el azul del cielo, también. Luego la cámara hará lo que pueda. 

Paola, mi sobrina, me hizo las fotos, le salen mejor que a mí. ¿Y si esto cambia? Si las monjas se van,  a saber qué harán con esto, en qué lo pueden convertir. 

Bien está hacer fotos, pero es un paisaje de dentro, vive dentro de ti, aunque al final lo pierdas. 

¿Perder? ¿Perder la memoria? 

Como todo. Como escribe Martín Caparrós, en su artículo de El País Semanal de 5 de abril de 2026:

"Nos pasamos la vida perdiendo. Perdemos tanto que, al final, podemos incluso creer que alguna vez tuvimos algo."

Guardo mi paisaje antes de perderlo. Gracias, Paola, por las fotos. 

María Ángeles Merino Moya

domingo, 5 de abril de 2026

María al encuentro.

 


María esperaba el encuentro. Ay, este hijo me mata a disgustos. Ahora van y me dicen que ha resucitado de entre los muertos. Hasta que yo lo vea...

¿Verdad, Tomás?

Laa clavelinas de mi ventana, unas nacen y otras mueren. Y el calendario de taco dice: 5 de abril, Pascua de Resurrección del Señor


¡Feliz día a todos!

María Ángeles Merino Moya

sábado, 4 de abril de 2026

El sueño de ser como el Ave Fénix.

 Feliz mañana de Sábado Santo. Aquí la de ayer, Viernes Santo. Colores de primavera y paseíto tranquilo, quién pide más. Procesión, siempre pasa alguna, o algunas, con mis pasos y flores que no faltan. 

 Mañana. Domingo de Resurrección, el sueño de ser como el Ave Fénix que despierta al sol de cada día. ¿Que no era así el Evangelio? La humanidad soñó muchos evangelios, desde sus principios. Buenas nuevas.

 ¿Ser o no ser? Tal vez los de la Sima de los Huesos, en Atapuerca, ya soñaban con vencer a las tinieblas de la noche eterna. Se piensa que depositaron intencionadamente los cuerpos de sus compañeros muertos, con un hacha de rara cuarcita roja. 

 Sí, el Jueves Santo, estuve un ratito en el MEH y vi la exposición sobre el ilustrador Mauricio Antón, arte y ciencia, junto a niños sabios que hablaban de prehistoria y corrían por las rampas.

Mañana Resurrección. Procesión, cómo no. 

María Ángeles Merino Moya


https://museoevolucionhumana.com/es/noticias-meh/el-meh-presenta-su-nueva-programacion-cuatrimestral-con-mas-de-150-actividades-y-una-exposicion-sobre-el-trabajo-del-ilustrador-paleontologico-mauricio-anton

miércoles, 1 de abril de 2026

Abril es el milagro

 


"Huyeron hacia delante los días.

La lluvia caminó hacia atrás y se inundaron los cielos.

Los arcos iris volvieron a liquarse en su original forma de agua.

Y ya rebosado, el azul dejo caer sus lágrimas.

Inundando de color la desolada hambrienta tierra.

Abril no es el mes de los milagros donde todo sucede.

Contemplado desde la altas atalayas, por las últimas frías hadas blancas, ya de oro coronadas

Abril es en si, el milagro."

Agustín Merino Moya

Foto, pintura y texto.

lunes, 30 de marzo de 2026

Cerca del cielo.


Cerca del cielo, arropado en ti, piel de un único cielo.

Mis manos abren el limpio azul de tu ser.

Descubren tu cuerpo, 

Te visten con la desnudez de labios sedientos.

Arenales de luna y estrellas esperando romper el silencio a golpes de dentelladas de noche.

Donde sencilla es la poesía.

Es aire que a bocanadas tomamos para abrir nuestro pecho.

Aire.

Cesando todas las palabras.

Aire.

Respirares profundos cargados de mudos te quieros.

Cerca muy cerca del único inexistente cielo.

Ya abandonados a nuestro propio efimero cielo.

(Fotos, texto y pintura de Agustín Merino Moya)




domingo, 29 de marzo de 2026

Por ahí viene, por el callejón de mi infancia: Jesús montado en una borriquilla.

 





Por ahí viene, por el callejón de mi infancia.

Montado Jesús  en una borriquilla. Me contaban que lo recibieron con palmas y "hosannas', para luego azotarlo y matarlo, clavado en una cruz.

 Era el relato de la falsedad y la traición, no pensábamos en ello, de críos, al salir el domingo de Ramos, agitando ramitos de palma trenzada, con rosquillas y caramelos bailones. "Hosanna el que viene en nombre del Señor", nosotros no te traicionaremos, Jesús, tal vez pensábamos en nuestra ingenua fe. Fe que se cayó. 

No se puede pasar. Hay que esperar hasta que termine la procesión: curas y cofrades todavía sin capirote,  bandas de música, tambores y trompetas, bum bum, tararí tararí, los niños se impacientan, súbeme papá, cuándo viene la borriquilla, ahí viene, las autoridades desfilan circunspectas, hace frío, el policía  retira la valla y rompan filas. 

Sentimientos cristianos sinceros, muchos grados de fe o de no fe, seguir las costumbres, recordar la infancia, postureo, sugestión, entretenerte o entretener a los niños, es un espectáculo gratis... Daría, para un extenso tratado, por qué la gente asiste, a pie firme, a las procesiones de Semana Santa.

Los que van dentro de la procesión, cofrades o sacerdotes, eso es harina de otro costal, con la Iglesia damos y...

Respetar, respeto. "Cosas que nos chirrían", como comentaba una vieja amiga, a mi lado. O, en el lado opuesto, un compañero, profesor de Biología, que me aseguraba: " mientras más sé más creo". 

Ya veis, 29 de marzo, Domingo de,Ramos. Y "quien no estrena el Domingo de Ramos, ni tiene pies ni tiene manos". Por lo menos, unos calcetines. 

El callejón de mi infancia. 

María Ángeles Merino Moya

jueves, 26 de marzo de 2026

Flores como perlas, ya quisieran las perlas.





 
Esperaba el autobús pero crucé, me llamaban las flores del árbol que un día llamé "el favorito de los abejorros" Junto al homenaje a las sufridas lecheras de antaño,, mira a los árboles del paseo de la Isla y, en acabando marzo y comenzando abril, toma ya gerundio, los supera en campeonato de flor. Unos minutos blancos y rosas. Suficientes 

Todavía no ha comenzado el festín de los abejorros y todavía dudo de su familia botánica, pero es igual. "Lo que llamamos rosa exhalaría el mismo perfume con cualquier otra denominación", ay Julieta. 

Me puse mis guantes rosas con brillitos, un tanto infantiles, el frío era de invierno. En el autobús, un desconocido me pregunta si me siento como una niña, ya quisiera... 

Ya veis, flores como perlas. Ya quisieran las perlas. 

María Ángeles Merino Moya 

http://elblogdesoraustringiliana.blogspot.com/2025/04/el-favorito-de-los-abejorros-otra-vez.html