martes, 3 de noviembre de 2026

Por mucho que se prolonguen nunca se juntan.

 



Sobre el trigal, las estelas, dibujos de los aviones. Líneas paralelas y perpendiculares en el cielo. Las paralelas, nos decían, son aquellas que por mucho que se prolonguen nunca se juntan. ¿O sí se juntan? Pues no, me decía un niño "Pitagorín",  mira que la Tierra es redonda y en algún momento se juntarían. Redonda, redonda no, niño, un geoide, más bien una esfera chafada como una patata. 

Salí a andar y, un poco más allá, ya habían desaparecido, no pude seguirles el rastro.Tontunas de geometría escolar, el albur de mis pensamientos, un batiburrillo que, a veces, rescata enseñanzas muy viejas. Bueno, si se quedaron ahí es por algo. 

La geometría escolar y el niño Pitagorín de los tebeos. La pizarra de la escuela, tan árida, y los tebeos de Bruguera, nuestro gozoso refugio. 

Comienzo mi paseo, mejor que no se junten, se juntarán, cielos,  serán perpendiculares, se tocarán en algunos puntos principales. Ahora ya hablas como una persona mayor, María Ángeles. Noviembre está aquí. Y da miedo. 

María Ángeles Merino Moya




lunes, 2 de noviembre de 2026

Metamorfosis


 "El mar es el refugio, la profundidad, lo conocido; representa un lugar donde las reglas del mundo exterior no aplican y donde, de alguna manera, se está a salvo. Dejarlo atrás para pisar tierra firme exige un peso, una gravedad y una vulnerabilidad completamente nuevas.

Toda gran transformación, aunque sea para mejor o totalmente necesaria, duele porque implica despedirse de una parte de lo que fuiste."

Agustín Merino, texto y pintura.

viernes, 30 de octubre de 2026

Tarde de octubre: "Las lumbres del ocaso prenden las últimas rosas...".

 


"Sobre los rosales, aún con flor, cae la tarde lentamente. Las lumbres del ocaso prenden las últimas rosas, y el jardín, alzando como una llama de fragancia hacia el incendio del poniente, huele todo a rosas quemadas." (J. R.J.).


Se va marchando octubre, el mes de los atardeceres encendidos. Cuando era alumna de la señorita Felicidad, tal vez leía "Tarde de octubre", en aquel Platero y yo, tal vez me preguntaba cómo huelen las "rosas quemadas". Al salir del colegio, quizás sonreía ante las "lumbres del ocaso". 

Ayer, volvía a casa, en coche, al atardecer y me sentía como la niña que fui, rodeada de fuegos. Me acerqué por ver si olía  " a rosas quemadas", en el pequeño jardín. Sonaba la campana de las benedictinas, los pájaros ya se habían ido a acostar. 


La señorita Felicidad era muy buena maestra,  pero no explicaría lo de las "lumbres del ocaso" ni las "rosas quemadas". En mi escuela, las cosas eran lo que eran y nada más. Demasiado para un dictado escolar. Y la poesía no se explica, María Ángeles. 



Juan Ramón Jiménez se lo contaba a Platero, a sí mismo, a saber los poetas a quién se dirigen. ¡Pero qué pintura en solo líneas! Pintura y aroma. Palabras, las leo en voz alta. 

Y octubre se va. 

Van 69 personas fallecidas, en el tren, en Urda (Toledo). Miré al cielo. 

María Ángeles Merino

Juan Ramon Jiménez, Platero y yo. Elegía andaluza. (1907-1916). Editorial Losada, Buenos Aires, 1939. Con ilustraciones de Atilio Rossi. Lecturas selectas escolares. 24 edición, 1965.

https://www.poeticous.com/juan-ramon-jimenez/platero-y-yo-88-tarde-de-octubre?locale=es

Habían nacido los colores.

 

Al ser expulsados del Edén, Dios dio al hombre la nostalgia y le recordó que, fuera de este mágico lugar, son los dominios de un inmisericorde señor llamado tiempo.

Al ver las lágrimas en sus ojos, Dios se apiadó e hizo que la luz les besara y se produjo un increíble suceso: la luz se abrió como un abanico y todo se transformó debajo de un inmenso arco de siete bandas y, según cubría la bóveda celeste, todo lo cubierto  se transformaba. Habían nacido los colores

Dios se dirigió por última vez  a Adán y Eva y les dijo: "mi último regalo".

Texto y pintura de Agustín Merino Moya.

martes, 27 de octubre de 2026

No saben por qué pelean.

 


Tal vez pudieran ser los corazones de pelea de las dos Españas.

Que no saben por qué pelean, solamente fueron para ello criados.

Y nunca se pararon a ver que son iguales.

Agustín Merino, texto y pintura.


domingo, 25 de octubre de 2026

Veinticuatro de octubre, de la escarcha a la luna llena.



Veinticuatro de octubre, un día en mi refugio de Palacios de Benaver (Burgos), de la escarcha de la mañana a la luna llena llena. Por obras, he cambiado el paseo de la Isla y la Quinta por la orilla de la carretera.



 Silencio, algún tractor, ciclistas, pocos coches y a ver si veo a mis amigos los corzos que no se fían de los de dos patas, son listos.

Suena la campana del monasterio que pronto ya no sonará y salen, o entran, de la iglesia los huéspedes de las monjas. El de negro será el cura, muy amable. 

A las nueve y veinte llega el panadero, compro el pan, a casa a su bolsa. Echo a andar y saludo a todo el que se cruza conmigo. Pego un poco la hebra con alguna mujer, hablamos más...

El campo se prepara para un nuevo ciclo y las hojas amarillean. El águila planea sobre el cerro, vuela rápido pajarillo que te coge, se pone en acción la algarabía pajarera, después se instalan en los cables, como las notas de un pentagrama. Mi sol si re fa. 


Eolo mueve los brazos de los nuevos molinos, le ganarían al mismísimo gigante Briareo, son muchos y brotan por todas partes, don Quijote se estrellaría inevitablemente. 

Los árboles de la carretera muestran achaques de vejez, pero aguantan en pie, no son los únicos, ya no llevan aquellas fajas blancas. Mi cámara no atrapa la lluvia de hojas, me lleva la contraria.

A casa, hay cosas que hacer... 

¿Poner la television? Mamá, tú tenías trece años cuando estalló la locura de la guerra civil. Nunca opinabas, te metieron el miedo en el cuerpo. Me contabas lo del "Campesino" con el abuelo y lo de tu tío Paco fusilado. No te gustaría ver lo que sale ahora. 

La paz de un pequeño pueblo. 

Los gatos son de todos los colores y algunos mezclados. A veces los veo reñir. 

María Ángeles Merino Moya


https://aranitacampena.blogspot.com/2017/03/mi-madre-dialoga-con-sangre-y-fuego.html?m=1
https://aranitacampena.blogspot.com/2018/09/no-tengo-por-que-huir-yo-no-he-hecho.html?m=1

jueves, 22 de octubre de 2026

Sin sentido




 Sin sentido

En el rodar de la vida descubres que hay un sentido fuera de los cinco clásicos sentidos.

Es el sentido que podemos llamar "sin sentido".

Nada tiene sentido lo que con él hacemos, vemos lo que nunca vimos, oímos tocamos sentimos de otra manera.

Todo lo que con él hacemos es un sinsentido.

Y en este sinsentido al pasado viajamos y en el encontramos al bautizado como el  "Fénix de los ingenios".

"Creer que un cielo en un infierno cabe,

dar la vida y el alma a un desengaño"

Y no sigo en este soneto pues deben ustedes leerlo y memorizarlo.

Lagrimas en la sonrisa y llanto de las manos, el sinsentido de nuestro último y equivoco sentido.

Que tal vez nos acompañe, como cuando parafraseando a otro, alguien más o menos de la misma época y plumilla de mirada más oscura, antes lo dejo escrito.

"Polvo serán más polvo enamorado"

Y, a estas alturas del año cerca de enviar o recibir un ramillete de violetas, escribo estás letras que a fin de cuentas no tienen sentido.

Agustín Merino, texto y pintura.