domingo, 17 de mayo de 2026

Así vi ayer el trigal de las monjas. No miré el reloj.





Así vi ayer el trigal de las monjas de Palacios de Benaver. ¿O será cebadal? Y el herbazal que lo rodea, junto a la tapia y el ciprés. Comparo fotos, la lluvia hizo su labor y no hay quien ponga un pie ahí, para salir en la foto, como en la anterior. Muy crecidas unas amapolas, junto al moral más que centenario, me lo decía la Vicenta, una mujer del pueblo, muy de iglesia. 

Más que centenario, digo y siento extrañeza, Sor Austringiliana. ¡Qué extraño estar aquí y no mirar el reloj! 

Comemos en Las Quintanillas, entra mucha gente, hay una "Comunión", el café lo tomaremos en Villanueva de Argaño, qué verde  el campo. La tierra, ay la tierra, ya te dije, Paola, lo más natural, pero duele, en ocasiones. 

Volvemos a Burgos, no hay prisa. 

¿Qué haría un don Quijote con tantos aerogeneradores? 

Cambiaré la portada de los blogs.

María Ángeles Merino Moya 

http://elblogdesoraustringiliana.blogspot.com/https://aranitacampena.blogspot.com/

miércoles, 6 de mayo de 2026

A propósito de la flauta de Pan. (2)

 


Pedro Ojeda escribe en La Acequia: La flauta de Pan. 

Y Sor Austringiliana contesta: 

"Huele a lilas en el paseo y leo tu entrada andando. 


Los antiguos contaban el acoso con fábulas donde a la víctima no le quedaba otra que metamorfosearse en vegetal: lilas, laurel o cualquier otro. Pero a las santas cristianas no les quedaba sino resignarse y ser apuñaladas como las Marías Gorettis que nos ponían de modelo. Sin sangre no había martirio. 

Yo no asocio las lilas a la mitología clasica sino a las flores de mayo a María que madre nuestra es, mitología bautizada."

Pedro Ojeda contesta que "todas las creencias encubren otras creencias...".

Ya ve, Sor Austringiluana, las lilas. 

María Ángeles Merino


lunes, 4 de mayo de 2026

A propósito de la flauta de Pan (1).

 Pedro Ojeda escribe en La Acequia: La flauta de Pan. 

Agustín contesta: 

"Dejando al margen la masculinidad tóxica de los dioses y centrándonos en la belleza literaria de las historias mitológicas y sus cosmogonías.

Perseguimos la belleza de la naturaleza, para dejar que sature nuestros sentidos.

La caricia de la brisa, el canto del agua, el olor a primavera y así podríamos seguir con una cursi e inacabable letanía.

Toca arrancar y en un ratito al asfalto, y al carajo juncos, lilas y flauta, aunque sea mágica y no sea la de Mozart.

Y, ya en el asfalto, rezar a los nuevos dioses, abrazando la tecnología que nos llama seductoramente por nuestro nombre.

No estamos para flautas ni arcanos mitos pues seguro que alguien lo creo con AI y, si no está en una pantalla, no queremos que exista 

Y, por cierto, podríamos haber llamado a la flauta de Pan la del insistente Bartolo..."

Agustín Merino

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sábado, 2 de mayo de 2026

Abrilea. ¿Quién hizo brillar un arco iris de palabras?


La tarde de 2 de abril  se despide con lluvia y arco iris. Me envían la foto, camino de un partido de baloncesto. 

A la memoria acude Antonio Machado, cómo no, aunque abril ya cogió las,maletas: 

"Son de abril las aguas mil.

Sopla el viento achubascado,

y entre nublado y nublado

hay trozos de cielo añil.

Agua y sol. El iris brilla.

En una nube lejana

zigzaguea una centella amarilla."

...

(Antonio Machado)

¿Quién como él para hacer brillar un iris de palabras? 

Abrilea.

María Ángeles Merino Moya


https://www.poemas-del-alma.com/en-abril-las-aguas-mil.htm



viernes, 1 de mayo de 2026

Olía a mayo, se acababa abril.

 




Del jardinero Robin, robinias o falsas acacias, salieron a mi encuentro, con unas ramas bajitas, bajitas, y con flores. Olía a mayo, se acababa abril.

Mis pies me llevaron ayer por la parte alta de la ciudad, tras los peregrinos coreanos y los turistas ávidos de atrapar un pedacito de mi catedral. Siempre pienso que me gustaría verla con ojos de no haberla visto nunca, un imposible. Saludo a la manera asiática, por primera vez en mi vida, sonrío, me ha salido tan natural...


"Son horas" me había recordado el corazón. Y una guerrera ninja. Los grafiteros dan en el clavo de mis pensamientos.


El arco de Fernán González rodeado de andamios, la cigüeña de mudanza andará, y, al otro lado, en la lejanía, el campo verde, alguna grúa y una alta torre como joroba espúrea, qué palabras te salen, María Ángeles. 


Cerca del mastodonte que fue Seminario y de las cenizas del guerrillero empecinado, unas acacias, para mí verdaderas, me ofrecían sus flores, en unas ramas bajitas, bajitas, a mi mano. 

Olía a mayo, se acababa abril. 

El peregrino sabe su camino y tú también. Pasé por delante de una casa con chapiteles como de cuento. 

El río Arlanzón bajaba achocolatado, alguna tormenta en el Vena, me dicen. 

El suelo del carril bici estaba resbaloso, caían los ciclistas y los del patín. ¿Estás bien?  El caído sonreía. Los jardineros encintaban, algún árbol malito que ya...

Se te acaba la batería. El río se queda sin foto.

 Coges el 18, te deja en el Cid, así andas un poco más. Compras pan en el mercado y a casa, que hay que levantar a mamá. 

Pasó el veintinueve y el treinta. 

Olía a mayo, se acababa abril. 

María Ángeles Merino Moya

jueves, 23 de abril de 2026

Rosa rosa y dos libros en un 23 de abril.






23 de abril: día de Castilla y de León, de San Jorge,  del libro y de la rosa. Sol en la Plaza Mayor, rosa rosa y dos libros que ya tenía pensados: "La hija" de Sergio del Molino y "Oxígeno" de Marta Jiménez Serrano. Sergio me atrapó con "Los alemanes", Marta cuando habló en la radio del enfermero del SUMMA que le salvó la vida. Los libros tiran de nosotros de muchas maneras.

El cerro de libros aumenta, ahí va la escaladora:

María Ángeles Merino Moya

Música: La vida en rosa.

miércoles, 15 de abril de 2026

Señora con perrito.

 

Ayer paseaba frente a la orilla del Arlanzón y me llamó la atención un pescador. Es un deporte que no entiendo, qué interés tiene sacar de su medio natural a un animalito que vive tan tranquilo, en sus aguas.

Sin embargo, hace poco, una persona culta y en absoluto salvaje, me comentaba que le relajaba muchísimo, que le dejaba como nuevo. 

Y, además, creo que es pesca deportiva, sin muerte. Tampoco procesaba yo eso último, entonces para qué, pescar para comer cuando había hambre tenía su sentido pero...

Ayer pescaba un pescador cerca del puente Bessón, un chico joven y sí, se le veía relajado. Qué frío en los pies, pensé. Quise hacerle una foto, tras el ramaje, sin que se le viera la cara. El amarillo de su jersey destacaba sobre el verde, era bonito el contraste. Saqué el móvil y...

Busco la foto. 

¿Dónde está el pescador? Solo veo a una chica con su perro, en la otra orilla, la de los paseantes.

En lugar de "Mis amigas las truchas" de Delibes me salió "La dama del perrito" de Chéjov. Por cierto que a don Miguel le hubiera dicho que las truchas no eran amigas suyas. Tampoco las perdices... Nadie es perfecto.

Bueno, aquí tenéis una foto titulada "Señora con perrito". Nada que ver con Anna Serguéyevna y su historia, advierto.

"Si sale con barbas, San Antón y si no, la purísima Concepción."  Dicen que lo dijo un escultor.

Aspiro al premio de peor fotógrafa del mundo.

Ay, como ando...

María Ángeles Merino Moya

https://es.wikipedia.org/wiki/La_dama_del_perrito