Asoman una campanula azul, también una clavelina, asoma julio. Abajo, amontonan hojas de tilo.
En el paseo de la Isla cuelgan flecos azul metálico, en el de la Audiencia las hojas secas de los plátanos construyen un falso y extraño otoño y alguien tararea: "Bonito, todo me parece bonito". ¿Bonito?
En el camino de vuelta, hablo con una amiga. Sigo andando, sí, "todo me parece bonito". La luz de las palabras de algunas personas.
En la Plaza, los niños remedan los contoneos de los gigantones, con los gigantes y los pequeños danzantes detrás. La niña de la calle la Paloma aparece fugazmente. Sí, "Bonito. Todo me parece bonito".
Las hojas del calendario han volado: mayo, junio... La clavelina, mamá dijo que vendría a buscarla "el ángel Clavel". El sueño de mamá, claveles. Se fue.
Extrañeza, cosas de un duelo, natural. No puede ser bonito. Asoma. Comienzo a escribir y asoma. ¿Terapia?
María Ángeles Merino Moya




