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viernes, 22 de agosto de 2025

Busqué un árbol.

 


Ayer buscaba un árbol en las,arboledas de la Quinta, un chopo que en una lejana nevada se me mostró como "árbol mujer": helada, petrificada y con dos ramas como brazos extendidos e implorantes. Una "pareidolia" atizada por un recuerdo reciente y sombrío: "así me quedé yo". Y Kety Morales Argudo me escribió un poema.

 Exagerada María Ángeles, ahora  lo ves como un punto de inflexión en tu vida, hubo otros, el tiempo fue recomponiendo aquello. Doloroso pero pasó. 

Y ayer lo encontré, ahí cerca de la pasarela del Plantío, no lo suprimieron, aunque le falta una rama, el brazo del "árbol mujer" que compuso mi imaginación.


 Manca y todo, ahí está. 

 Busco, en mi blog, imágenes: la copiosa nevada, creo que del 2009, los paseos con mi perro Curry, sobre las hojas churruscantes del otoño...

Ahora el chopo muestra su cicatriz. Le hago la foto, vuelvo por el pretil del río, donde Curry se subía y correteaba. 

Vuelvo a casa. Nunca se sabe del próximo punto de inflexión, o sí se sabe. 

Ya veis, la memoria de los árboles. 

María Ángeles Merino Moya




miércoles, 7 de julio de 2010

Esta "campa" del cerro de San Miguel, en Burgos.



Aquel día de junio cantaban las chicharras. Sabíamos que Curry estaba malito, muy malito. Estábamos mi hermano, mi sobrina y yo. Subimos con él a esta campa, donde tanto disfrutó en su vida. Lo primero que hizo fue levantar la cabecita para captar los olores del campo. Sacamos la pelota verde y amarilla, ésa que no le dejábamos porque se alteraba demasiado. El efecto fue mágico.
No quise sacar a mi perro en el vídeo, pero allí estaba; tal vez se oiga su respiración...
Curry murió, en mis brazos, el día en que entró el verano.
Sor Austringiliana cuida de él.