viernes, 30 de octubre de 2026

Habían nacido los colores.

 

Al ser expulsados del Edén, Dios dio al hombre la nostalgia y le recordó que, fuera de este mágico lugar, son los dominios de un inmisericorde señor llamado tiempo.

Al ver las lágrimas en sus ojos, Dios se apiadó e hizo que la luz les besara y se produjo un increíble suceso: la luz se abrió como un abanico y todo se transformó debajo de un inmenso arco de siete bandas y, según cubría la bóveda celeste, todo lo cubierto  se transformaba. Habían nacido los colores

Dios se dirigió por última vez  a Adán y Eva y les dijo: "mi último regalo".

Texto y pintura de Agustín Merino Moya.

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