viernes, 9 de enero de 2026

Bajo cero y bajo el acebo.

 


Bajo cero y bajo el acebo.

Y ayer tuve el valor de quitarme un guante para hacer la foto a las bayas de acebo, tan rojas, tan bonitas, en el árbol y en el suelo. Los pájaros del paseo de la Isla habrán tenido banquete navideño, después de Navidad. Y esas bolitas son de verdad y las hojas pinchonas también. 

Ya veis, bajo cero y bajo el acebo, junto al camino de las bicicletas o de los locos monopatines.

María Ángeles Merino Moya

De cisnes y gaviotas. También gorriones y carboneros.

 



"Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas..."

(Pablo Neruda)

Hace doce años, buscaba las huellas de las gaviotas en una playa y leía a Neruda. Ahora son los gorriones del Espolón y los carboneros de la Quinta. Y, en lugar de Neruda, llevo en mi bolso uno de Luis Alberto de Cuenca: Alas de cisne.

Reposa el libro, un momento, sobre la tapia de las Salesas, donde da a la Plaza de Castilla, la rotonda. El musgo presume de un bonito color verde, lo atrapo; aunque luego no sea igual, nunca es igual. 

De cisnes y gaviotas. También gorriones y carboneros. Pájaros. Alguien te diría que ya no tienes edad de tener la cabeza a pájaros. 

Ya ve, Sor Austringiliana, pájaros y versos. Cosas de poetas y de mujeres solitarias y mayorcitas, de paseo, en días fríos de enero. 

María Ángeles Merino

https://aranitacampena.blogspot.com/2014/01/las-palabras-de-amor-se-adelgazan-como.html

https://aranitacampena.blogspot.com/2025/10/ala-de-cisne.html