viernes, 18 de abril de 2025

Viernes Santo. Ya sabéis por dónde fue la procesión.

 









El Viernes Santo suelo aprovecharlo para "colarme" en la Catedral de Burgos. 

Sigo la marea de los asistentes a la procesión del "Desenclavo", llego hasta el Crucero y la Escalera Dorada, con una mirada hacia arriba a la estrella del Cimborrio, "mirabilia",  y otra hacia el arcosolio donde duerme su sueño eterno el arcediano don Pedro Fernández de Villegas, con su dedo en el libro dantesco, no vaya a perder la señal. Más allá no se puede, es corta visita pero me compensa el sentirme como un personaje de Óscar Esquivias, inquieto por encontrar la puerta del Purgatorio. 

Los de Protección Civil me piden que me aparte, que va a pasar la procesión. Yo sigo con la mía. Me siento un poquito en Santa Tecla, a mirar los angelitos del techo, rosados y juguetones. 

La urna de cristal se muestra vacía.

Ya ve, Sor Austringiliana, la procesión fue dentro.

María Ángeles Merino

jueves, 17 de abril de 2025

Lectura no muy santa para Jueves Santo.

 


"Evangelia". Mi lectura de Jueves Santo no es muy ortodoxa, pero me gustó la ironía y el buen humor del escritor mexicano David Toscana. 

Y aquí estoy con otro título, después de "La ciudad que el diablo se llevó". para el Club de lectura de La Acequia. Tras la Varsovia destruida me voy a Tierra Santa. "Evangelia",  que no Evangelio.

¿Y si hubiera sido niña? Menuda bronca para el ángel Gabriel. A ver qué tal. Os contaré. 

Ya ve, Sor Austringiliana. Y los Reyes Magos sorprendidos, así empieza.

Feliz Jueves Santo a todos. 

María Ángeles Merino

Un poco de música adecuada al día. La Pasión según San Mateo de Bach. 



martes, 15 de abril de 2025

Tres macetas y a ver si las riego.

 


Dos "primaveras", de las de "hace un año" , volvieron a florecer y ahora están a la espera; pero la morada murió. 

Como en la floristería no tenían, esta mañana compré petunias rojas con pensamientos morados y amarillos. 

Rojo, amarillo y morado. Ya está. Los tres colores para un 14 de abril de 2025. 

A ver si las riego.

¿Riego?

 Pobre Riego, arrastrado en un serón antes de ser ahorcado y descuartizado, así se las gastaba el indeseable rey deseado.

¿El himno de Riego?

Un guiño republicano, Sor Austringiliana. Sí. Sobre todo de un tiempo a esta parte. Ya sabe, el campechano...

María Ángeles Merino

http://elblogdesoraustringiliana.blogspot.com/search/label/Rep%C3%BAblica

https://es.wikipedia.org/wiki/Rafael_del_Riego

sábado, 12 de abril de 2025

Tiempo de nísperos y de inteligencias.

 


Es tiempo de nísperos, una fruta que no carece de incondicionales, pero despreciada por el refranero: "El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa, ni besa". 

Sositos sí. Los vi ayer muy bien colocados en un escaparate y arranqué con: "el que nísperos come".

La frutera me comenta divertida: eso es lo que dice la gente mayor cuando los ve, que bebe cerveza, chupa espárragos y besa a una vieja. 

Y yo quería decírselo completo pero no estaba muy segura, así que saqué el móvil; mas en lugar de ir al Google se me ocurrió echar mano del círculo azul recién nacido en mi "guasap". Cielos,  Meta IA, eso tan misterioso que llaman Inteligencia Artificial. 

Escribí "el que nísperos come". Veamos lo que me contestó el animalito:

Eso es un refrán!

"El que nísperos come, su lengua se vuelve de plome" es un refrán tradicional que se utiliza para advertir que comer nísperos puede hacer que la lengua se vuelva oscura o negra, debido a su jugo intenso.

Sin embargo, también se utiliza de manera metafórica para advertir que ciertas acciones o comportamientos pueden tener consecuencias negativas o desagradables.

¿Te gustan los nísperos?"

Bueno, sabe que es un refrán y me ha dado uno que yo no conocía: : "El que nísperos come, su lengua se vuelve de plome". Ni idea, ni del refrán ni de sus efectos en la lengua. Y tampoco de "manera metafórica".

Me pregunta si me gustan los nísperos, ni me gustan ni me dejan de gustar, señora Meta.

La Artificial no me dio la respuesta que yo buscaba, recurrí a la Natural y ahí la encontré. Seguro que mi amiga, la paremióloga María García, conoce más de una versión. 

"El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa, ni besa". 

¿Edadismo?

María Ángeles Merino Moya

jueves, 10 de abril de 2025

El favorito de los abejorros, otra vez.




La lechera junto al "favorito de los abejorros".

Hace dos años, como ahora, en el mismo lugar, con mis ocurrencias de paseo y lecturas al sol de abril. La lechera impasible, con sus cántaros, en un alto en el reparto, mira a los de las bolsas de Mercadona, cargados de leche en "tetrabricks". ¿Leche?

 Vamos con el árbol: 

"Es el más cargado de flor y el favorito de los abejorros y moscardones, qué festín se pegan, qué danzas las suyas entre las coronas blancas.

Así lucía una mañana de abril este árbol solitario a la entrada del barrio de San San Pedro de la Fuente, enfrente de lo que todavía llamamos Punta Brava. Sí, junto a la lechera. 

Quería saber, porque siempre dudo con los frutales, qué árbol era. Pensé en bajarme la aplicación esa de Google que lo acercas y te lo dice. Creo que es Google Lens. Pero no hizo falta, una señora me oyó expresar mi duda y nos lo aclaró: un ciruelo.

La importancia del nombre. Ya ve usted...

¿O lo que llamamos rosa exhalaría el mismo perfume con cualquier otra denominación? ¿Lo que llamamos ciruelo daría la misma flor y el mismo fruto con otro nombre?"

Aquel día, estaba yo pedante y romanticona, trayendo a la memoria a Julieta en el balcón. La conocí, por primera vez, en una lectura  de un libro de texto casi infantil: trece o catorce años. Palabras que se guardan como un tesoro, a saber por qué. ¿Y por qué tantas, tantísimas, se borran? 

Más mayorcita, leí Romeo y Julieta de Shakespeare, la obra completa y en serio, también alguna representación, pero nada que ver...

La rosa de Julieta tuvo para mí su momento. Y se quedó conmigo. Y vuelve, como ahora, junto al "favorito de los abejorros", con sus flores junto a la lechera y los escritos guardados. 

Ya ve, usted, de nuevo, Sor Austringiliana. El valor de un nombre. 

María Ángeles Merino

https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/julieta-y-romeo--0/html/ff0366ae-82b1-11df-acc7-002185ce6064_140.html

sábado, 5 de abril de 2025

Nuestras deudas. "Debita nostra".

 


La Semana Santa de Burgos se anuncia en banderines, a lo largo de la calle de la Virgen de la Paloma y del Claustro Bajo. Cada uno, con una petición del Padrenuestro, en inglés, en castellano y en latín. Bueno, es la oración más conocida y puede invitar a una reflexión a los transeúntes, creyentes o no. Podemos construir nuestro propio "padrenuestro" incluso, más o menos hereje. 

Hace mucho que solo visito las iglesias por su aspecto artístico o en algún funeral. 

Leo el mensaje trilingüe: "Forgive us our trespasses". "Perdona nuestras ofensas". "Dimitte nobis debita nostra".

En inglés ni idea, soy de otro tiempo escolar...Lo memoricé, de niña en mi lengua, que mis primeras misas, obligatorias por supuesto, ya no fueron en latín; que fui catecúmena postconciliar, al principio con un cuadernillo en doble versión: latín-castellano.

Pero lo que me ha llevado a fijarme no tiene que ver conmigo, sino con mi madre, nacida en 1923. 

Cada mañana, para ver qué tal anda de memoria, repaso con ella cosillas: su nombre y el de los familiares más cercanos, oraciones, canciones, la tabla del 2, los ríos de España...Es curioso, lo que mejor recuerda es lo más antiguo: las oraciones aprendidas en la niñez y repetidas una y otra vez. Así que el Padrenuestro, sí, se lo sabe de pe a pa. 

Y mamá, cuando llega a lo de "perdónanos nuestras ofensas", lo dice como se decía antes: "perdónanos nuestras deudas". Al leer ahora "debita nostra", me parece más ajustado al original latino. No sé, tal vez, la Iglesia pensó que no sonaba bien la palabra "deudas" recitada en los templos. O es que las deudas ya no se perdonan ni en el  Padrenuestro, como me comentó alguien con guasa. 

Y, como mi latín no va muy allá, desconozco los significados que pueda tener "debita". Los buscaré.

Mi madre guarda todo un mundo muy antiguo en su cerebro, a pesar del evidente deterioro. Un verdadero museo vivo.

Ya ve, Sor Austringiliana, oraciones, quién lo iba a decir. 

María Ángeles Merino



jueves, 3 de abril de 2025

Miramos obras

 




Me pasan, en un "guasap", que se necesitan jubilados o jubiladas para "mirar obras" e inspeccionar el derribo del Mercado Norte de Burgos. Me apunto y  adjunto algunas fotografías, junto al DNI. A ver si consigo la plaza. Creí que esa sana actividad había sido borrada de las actividades programadas para la tercera edad. 

Bromas aparte, he conocido tirar dos mercados en la zona norte y dos bibliotecas casas de cultura junto al monasterio de San Juan. Y ambos, sin estar el primitivo edificio en estado de ruina, ni mucho menos. 

Me siento mayor...

Recuerdo aquel mercado de hierro y aquella Casa de Cultura donde buscaba los libros en fichas de cartulina. Recuerdo los pollitos amarillos en una caja de cristal, al calor de una bombilla, arrebujaditos. Y mi tarjeta de lectora que era el 2590, a saber por qué mi memoria recuerda ese número inservible, y a aquel conserje con galones, escandalizado porque fuera a leer a don Juan Tenorio. ¿En el colegio te mandan esto? 

Soy de un tiempo férreo y de papel, de mercados de hierro y ficheros de cartulina. ¡Y de conserjes gazmoños! 

No, cualquier tiempo pasado no fue mejor. Fue el que nos tocó vivir. 

Miramos obras.

María Ángeles Merino Moya


http://elblogdesoraustringiliana.blogspot.com/2024/10/mercados-de-antes-vida-de-antes.html