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sábado, 1 de agosto de 2026

Girasoles y pensamientos que miran al sol.

 




Aquel verano escribía "El girasol que no mira al sol". Era 2012, reparaba en un girasol que llevaba la contraria, a saber su heliotropismo. Ayer todos, al unísono con sus corolas amarillas, tan formales, como los que después enloquecieran en los jarrones del famoso, y también enloquecido,  pintor holandés. 


Me senté, a mirar los hibiscos blanco rosados y las rosas resecas, resignadas al sol de julio, mes de fuegos, ay: "Devastacion fuera de control". Luego leo el periódico del domingo, en El País escribe Manuel Vicent que llega agosto y " No hay que pensar". 

El ciprés y el cerro, tras la reja de la ventana. La maquina, clas clas, ya guardó su tesoro triguero y regó olas de paja, los pájarillos detrás, alborozados. Dicen que ahí anidan las codornices, no sé. La campana de las monjas da la una, silencio y olor cereal. 



A mamá no le gustaba nada el pueblo, ni los pueblos. Ni Palacio de Benaver, ni ninguno. No comprendía mi gusto por estar aquí, ahora está dentro de mí y me entenderá.

Mira, mamá, las moras del moral, las negritas ya se pueden comer, manchan un poco, sí. Me contaba la "santera" que el árbol ya estaba cuando ella nació, ya, ya sé que esa señora no te gustaba nada. 


Pasó julio, llega agosto, el doce el eclipse, tal vez ahí tras el cerro sea un buen lugar... 


Uno de agosto. Imágenes de julio, las buenas. Las que vimos ayer en la televisión fueron terribles, el paso de la frontera de Ceuta, ya van cincuenta y siete ahogados. ¿Por qué? 

María Ángeles Merino Moya

https://aranitacampena.blogspot.com/2012/08/un-girasol-que-no-mira-al-sol.html?m=1



martes, 1 de agosto de 2023

Comienza agosto y me envían girasoles al sol.

 Comienza agosto y me envían girasoles al sol. 

La primera foto es de mi hermano Agustín que, recién salido de una guardia en el centro de salud, se para a fotografiar girasoles. 

En el desvío de Cornudilla a Poza de la Sal, me dice. 

Ya ve, Sor Austringiliana, el imán de unos girasoles, a pesar del  mal cuerpo que dejan las guardias, incluso aunque no haya llamadas nocturnas. Y no le gusta llamarse poeta...

Y más girasoles, la segunda foto me la envía un ciclista amigo que pedalea por la llamada Vía Verde, de Poza de la Sal a Lences. 


Tierras burgalesas, en tiempo de girasoles,con el guapo subido. Acabo de leer que completan su desarrollo y  ya no buscan al sol, se quedan quietecitos, sin curiosidad. Sor Austringiliana, hay que seguir girando ...A ver si puedo verlos, de verdad...

María Ángeles Merino