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lunes, 10 de marzo de 2025

Ya esta cerca. Cojamos la pértiga y hacia dentro.

 




Ya está cerca, la anuncian los arbolillos sin nombre de la orilla del río y también los prunos del paseo, cerca de la fuente que arrancaron junto al hermano Arlanza. El Arlanzón va para allá, dejo en el pretil el bolso y la bolsa de la rebeldía antinavideña de los "Grinch". Rebeldía que de nada me sirvió, las rebeldías eso tienen.

Dentro, el pan y el periódico de los domingos, con la Unión Europea que no sabe, pobre, a dónde mirar que no aparezca un "grinch", vamos a llamarlo así. Y "asume el alejamiento de EEUU y acelera su plan militar".

Manuel Vicent, en su habitual columna de la última página de "El País, nos anima a "huir hacia dentro de uno mismo con la pértiga en la mano en busca de un punto de apoyo para preservarse del lodazal de la política, de la basura mediatica, del ruido espantoso de este circo...". 

No sé de la pértiga, tal vez unos minutos para mirar los arbolillos en flor. Y hacia dentro. Huimos.

 Ya está cerca.

Ya ve, Sor Austringiliana. 

La primavera, la vida. Y hacia dentro.

María Ángeles Merino

lunes, 17 de febrero de 2025

Ranúnculos.




Un brillo de flor recien estrenada. El sol de la mañana de febrero da sobre los ranúnculos, "son como margaritas todo amarillo" dice  una niña a mi lado.

 Mira, ranúnculos o ficarias, ahora todo lo resuelve el aparatejo que llevo en las manos. El "Lens" lo apunta, lo apunto yo, que no se me olvide, que se me olvidará. 

Unas flores que me sirven como "heraldo de primavera", a la mitad de febrero, "febrerillo loco que sacó a su padre al sol y luego lo apedreó".

Que no nos apedree, que de locos estamos sobrados, leo el periódico y el suplemento. 

Rosa Montero comienza su artículo: 

"A veces los pueblos eligen esa peculiar forma de suicidio que es la ignorancia".

Juan José Millás titula el suyo: "Dirigidos por un diablo". 

Y leo en la columna de Manuel Vicent: "Cuándo la raza humana desaparezca de la Tierra, se oirá por todo el mundo...a todos los animales del planeta gritando cada uno en su lengua: ¡albricias!"

Mejor, miramos las flores amarillas.¡Albricias! 

Ya ve, Sor Austringiliana, en el Paseo de la Isla. 16 de febrero. 

María Ángeles Merino



 

lunes, 4 de noviembre de 2024

Jugamos y no aprendemos



El sábado, miraba ensimismada el agua de la fuente, frente al Malatos. Jugaba con la luz y los colores de una mañana de otoño. ¡Con la que ha caído, María Ángeles! ¡Agua!

Ayer, leía al escritor Manuel Vicent, tan valenciano: 

"La tierra que te da de comer con sus frutos, puede aplastarte con un terremoto; el aire con esa   brisa tan agradable puede convertirse en un huracán devastador; el fuego que arde en la chimenea es capaz de incendiar los bosques y el agua que bebes puede llevarse por delante tu vida con todos tus enseres. Los científicos habían advertido ...sin duda algunos políticos no han estado a la altura de este cataclismo, pero si algún miserable trata de sacar partido de esta desgracia echando la culpa al adversario será como uno más   que aprovecha el caos para realizar un pillaje en un supermercado...es el momento de la solidaridad y el arrojo ante el infortunio. Con muchas lagrimas los muertos serán enterrados...seguiremos jugando a desafiar a la naturaleza, como siempre, sin haber aprendido nada."

("Valencia en el corazón", domingo 3 de noviembre de 2024, El País)

No aprendemos, nunca aprendemos, Manuel Vicent. El agua sigue su camino.

Ya ve, Sor Austringiliana, palabras de valenciano.

Valencia, en el corazón de todos. 

María Ángeles Merino