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sábado, 4 de abril de 2026

El sueño de ser como el Ave Fénix.

 Feliz mañana de Sábado Santo. Aquí la de ayer, Viernes Santo. Colores de primavera y paseíto tranquilo, quién pide más. Procesión, siempre pasa alguna, o algunas, con mis pasos y flores que no faltan. 

 Mañana. Domingo de Resurrección, el sueño de ser como el Ave Fénix que despierta al sol de cada día. ¿Que no era así el Evangelio? La humanidad soñó muchos evangelios, desde sus principios. Buenas nuevas.

 ¿Ser o no ser? Tal vez los de la Sima de los Huesos, en Atapuerca, ya soñaban con vencer a las tinieblas de la noche eterna. Se piensa que depositaron intencionadamente los cuerpos de sus compañeros muertos, con un hacha de rara cuarcita roja. 

 Sí, el Jueves Santo, estuve un ratito en el MEH y vi la exposición sobre el ilustrador Mauricio Antón, arte y ciencia, junto a niños sabios que hablaban de prehistoria y corrían por las rampas.

Mañana Resurrección. Procesión, cómo no. 

María Ángeles Merino Moya


https://museoevolucionhumana.com/es/noticias-meh/el-meh-presenta-su-nueva-programacion-cuatrimestral-con-mas-de-150-actividades-y-una-exposicion-sobre-el-trabajo-del-ilustrador-paleontologico-mauricio-anton

miércoles, 20 de noviembre de 2024

Me miro las manos






Ayer, completé mi paseo de la tarde en la exposición temporal del Museo de la Evolución: "Las manos mágicas". 

Sí, tan complejas y como si hicieran magia, "nuestro cerebro sabe muy bien lo que hacen nuestras manos", como dijo aquella maestra de maestros, la doctora italiana María Montessori. Y desarrolló un método educativo que ponía a los niños a manejar sus manos, algo extraño en la primera mitad del siglo XX. Ahora las escuelas de todo el mundo beben de las ideas de la gran María. 

Nuestras manos y la de los animales tetrápodos parten del mismo esquema; pero las nuestras llegan más lejos, desde las lascas y bifaces, que en la exposición podemos también observar. Sí, también el sangriento canibalismo, todo hay que contarlo. 

Sonaba un piano, me detuve más en algunas vitrinas, la mano humana es una obra maestra de la Evolución, de la Naturaleza o de Dios para los creyentes.

De la gran complejidad de la mano se viaja a la grandísima del cerebro, esa será otra historia, en otra exposición, anuncian 

Una mano gigante me señalaba duplicada entre espejos. Miro las mías. Carpo, metacarpo y falanges, qué cantidad de huesos y huesecillos. Hay que cuidarlas, son nuestro instrumento de precisión más  delicado. Y el brazo tira de ellas, como los hilos de una marioneta. 

El atardecer había dado paso a los rosas y morados en el cielo, a la vista desde el MEH, con la Catedral de Burgos; la que suelo atrapar con el móvil, nunca igual, siempre hermosa. 

Ya ve, Sor Austringiliana, nos miramos las manos, tan hábiles, tan capaces . Las de algunos más, como los pianistas o los pintores de miniaturas. O las de muchos que trabajan de sol a sol por un mísero sustento.

¿Y las tuyas, María Ángeles?

Escriben y trastean en este aparatejo, ayudan a leer, cuidan, cocinan, limpian, recogen, ponen en marcha electrodomesticos, tienden la ropa, riegan los tiestos, eligen y pagan compras, tiran la basura...

 Durante treinta y ocho años fueron a clase. Y cometieron equivocaciones. Confío en que los aciertos pesen más en mi balanza. 

Las manos aman, también. 


María Ángeles Merino

https://youtu.be/iNQ0PNwf1xU?si=NXQBb4a946qDnUlN


jueves, 18 de julio de 2024

Pasos de un indiferente sol

Vista de Burgos desde el Museo de la Evolución.

" Entre el hoy y el ayer

Un hoy que busca la verdad del pasado y un ayer eterno que sigue altivo retando al cielo.

Pasos de un indiferente sol amorosamente atrapado en nuestras retinas."

(Agustín Merino)