domingo, 22 de noviembre de 2020

El último destello de lo que fuimos (50). Paisajes de dentro.

 


El 9 de noviembre leía, en La Acequia, la entrada Marta C. González baila El lago de los cisnes. Acababa de contemplar, yo también, sorprendida, a la gran bailarina. Me puse a escribir:

"Emociona y entristece la belleza de los movimientos de Marta. Sí, cuál será el último destello de lo que fuimos. Pensé en mí, tal vez una cantinela de escuela, tal vez unas palabras de amor...O alguien que me llama: Mariii. Allá voy, mamá."


Hoy es Santa Cecilia, tu cumpleaños. Felicidades, mamá. Espero oír ese "Mariii" mucho tiempo, todavía. Tal vez lo oiga también cuando me llegue el último destello,quién sabe. Seguimos con la pandemia. Maldito virus. 

María Ángeles Merino Moya

viernes, 20 de noviembre de 2020

El sol me sorprende...Paisajes de dentro (49)


 

El sol me sorprende, camino del solsticio. ¿Ya te vas? ¡Ya te has ido! Al inventario de los días vividos. 

Vuelvo al rincón de Sor Austringiliana. La pandemia sigue. Me vuelve la voz. Parece.


María Ángeles Merino Moya

Fotos tomadas en Palacios de Benaver (Burgos) por Agustín Merino.

viernes, 19 de junio de 2020

Paisajes de dentro (48)

Calle Santander de Burgos, como antes, no falta ni la perrita Luna. Y con mascarilla. 

El 18 de junio de 2020, a las 19:12, escribí el comentario:

Es como si hubiera estado en esa Calle Mayor de Béjar.

Salíamos a por lo básico, escopetados y como si algo se nos fuera a caer encima, deprisa deprisa por la calle de toda la vida que de repente se había vuelto extraña y peligrosa. 


Ahora nos hemos relajado y cometemos imprudencias, aunque sabemos que no debemos bajar la guardia. Nos queda "mucha nueva normalidad", mucha mascarilla e hidrogel, muchas colas para todo, actividades colectivas pocas y restringidas...Tenemos "mili" para rato.

¿Aprender? Siempre queda alguna enseñanza cuando las pasamos canutas. Y sale a la luz lo mejor y lo peor.


Seguimos aquí.

Ahora, mientras las horas duermen en un sueño de piedra.

Pintura de Agustín Merino

Ahora, mientras las horas duermen en un sueño de piedra.

Una lluvia calma no cesa, casi imperceptible.

Ahora, que los sueños de gritar en si mismos se ahogan.

Ahora, que todo lo que que aprendimos naufraga en la desgana.

Ahora.

Siento más lo que siento y olvido lo que aprendo.

Ahora que solo me quedan los besos que nunca fueron entregados.

Ahora la vida se condensa en estas perlas  que golpean incansables hasta estallar en espumas la pétreas rocas.

Ahora que no queda cielo para llorar

Quedan las manos.

(Agustín Merino)


martes, 16 de junio de 2020

Paisajes de dentro (47)

Dentro y fuera


El 26 de mayo de 2020, a las 10:03, escribí el comentario:

Ayer, en las terrazas del centro, no cabía un alfiler. Era alegre y amargo a la vez. La vida vuelve y los florentinos quieren recuperar el tiempo perdido.

lunes, 15 de junio de 2020

Paisajes de dentro (46)

Descubrí lirios amarilllos

El 25 de mayo de 2020, a las 8:06, escribí el comentario:
En el paseo siempre se descubre algo aunque no se busque nada, o sí, se buscaba.
La vida de antes o casi. La nueva normalidad va tomando forma, nadie piensa en caer dentro de la parte negra de la estadística. O sí. Cuidado. Seguimos.


El 24 de mayo de 2020, a las 19:03, escribí el comentario:

Un paisaje irrepetible, más de dentro que de fuera. Tu sierra ya no será la misma, mi cerro y mi tilo tampoco. Se irá borrando la incertidumbre, aunque todavía le queda.
La primavera que viene será otra, esperamos.


Mi tilo y mi cerro.

Ya ve, Sor Austringiliana, el día a día de la primavera del coronavirus. 

domingo, 14 de junio de 2020

Paisajes de dentro (45)


El 23 de mayo de 2020, a las 8:31, escribí el comentario:

"Libre, como el sol cuando amanece yo soy libre, como el mar...". A todo volumen, por la plaza que da a la Plaza Mayor. La curiosidad me llevó a desandar. Procedía de un aparatejo de música que llevaba en bandolera uno de los de las cazuelas, la bandera por capa. Y me dio mucho miedo la libertad en esas manos. Pobre Nino Bravo, qué tendrá que ver con todo esto.


Desmontar a los buenos escritores, algo así me pareció una conferencia que dio en la Diputación una señora muy aseñorada, nieta de la famosa Guiomar, la de Machado. Minimizó al gran poeta,o al menos así lo sentí yo.


Que no nos toquen a los grandes...


Vamos saliendo.


Ya ve, Sor Austringiliana, el día a día de la primavera del coronavirus.