"Libre, como el sol cuando amanece yo soy libre, como el mar...". A todo volumen, por la plaza que da a la Plaza Mayor. La curiosidad me llevó a desandar. Procedía de un aparatejo de música que llevaba en bandolera uno de los de las cazuelas, la bandera por capa. Y me dio mucho miedo la libertad en esas manos. Pobre Nino Bravo, qué tendrá que ver con todo esto.
Desmontar a los buenos escritores, algo así me pareció una conferencia que dio en la Diputación una señora muy aseñorada, nieta de la famosa Guiomar, la de Machado. Minimizó al gran poeta,o al menos así lo sentí yo.
Que no nos toquen a los grandes...
Vamos saliendo.
Ya ve, Sor Austringiliana, el día a día de la primavera del coronavirus.