jueves, 18 de enero de 2018

Soy creciente, materia que late y respira


Mi hermano Agustín me envía estos versos a través del móvil:

Soy creciente, materia que late y respira
Soy tan antiguo como el mundo que aún dura y durará en mis ojos mientras existan
Asumido mi cuerpo la pasión, el misterio,
la esperanza, el recuerdo, el cansancio,
Soy la instancia que se eleva hacia un dios que inventamos
la materia y el fuego, los latidos arcanos de un todo primigenio
Debo salvarlo todo dentro de mi, si he de salvar entero lo que amo
Soy coral, soy espumas y aire nuevo,
soy el rosal que en ti se enreda, soy la luz en un torrente de agua
soy fuego , soy espacio, soy estrella,soy niño, soy eterno
Soy diamante, cenizas estelares en su forma mas pura
que proclama y exige ser lo que soy, ser lo que amo
Si fuera, si sólo fuera un hombre, pero tantos me habitan 
sabiendo lo que se, tanto pesa lo que no se es
Que no deja fuerzas para gritar lo que somos
Soy tan grande como el mundo tan antiguo como el universo
Seré todo cuando nada sea y todo enamorado
Mas es el mundo entero quien se mira en nuestros ojos, en cada uno de los ojos de mirar claro
El mundo entero se mira en la esperanza, aunque hace tiempo que no la encuentra
Lo que aquí desemboca es el cauce pero no las aguas
Ellas se vistieron de nube para vivir en los cielos y ser mecidas libres por el viento
ser hombre no es ser hombre
Ser hombre es otra cosa
Llamo a los amantes, los locos
que salen de sí mismos buscándose en otros caminos
Llamo a los valientes, los héroes
Llamo a los soñadores, llamo a los ardientes.
Llamo a los que ignoran la  justicia exclusiva del tiempo y el orden calculado en segundos que medimos
Romper las rutinas calladas, ignorar el estar virtuoso bien intencionado de los que opinan
Sin jamas haber reflexionado acerca de lo que sus manos han entregado
Y tal vez su vacío les llene de consejos
La condición finita del hombre que como sombra me acompaña
Llamo a los que siguen amando con la crueldad del tiempo, con límites absurdos,
Con tu ciudad, tus días y un caer gota a gota destilandose, en lluvia de un mañana
Escuchar el aire y sus silencios
Escucho esperanza en un amanecer de un billon de mañanas
(Agustín Merino)

martes, 16 de enero de 2018

El lagarto está llorando...


Mire usted, Sor Austringiliana:

Aquí estoy con mis niños de segundo de EGB, del curso 1981-1982, en el Colegio público Licenciado Domingo de Aguirre de Legazpi (Guipúzcoa). 

Somos:

Ángel Mari Círez, María José, Susana, yo (María Ángeles Merino), Sonia, Rosario, Rafael García.
Joaquina, Beatriz Berdote Durán, Iosune Ormeño, Ainhoa, Ana, María José, Manolo y Saúl.
Juan Carlos Saa San Sebastián, José Luis Rodríguez Granado, Alain, Ibán, Ricardo, Aitor, Javi de la Rosa y Alberto Vesga.


Y lo volví a recordar cuando el profesor Pedro Ojeda nos explicó que las vanguardias tomaron, en ocasiones,  formas infantiles. ¡Y a saber quiénes eran los lagartos y las lagartas!

Recuerdos, Sor Austringiliana. 

María Ángeles Merino

miércoles, 10 de enero de 2018

Escucho caer lluvia pasada y un rayo de sol que no llega.




Desde mi lugar, donde algo en mi no se alcanza.

Escucho caer lluvia pasada.
y un rayo de sol que no llega.
Aun  bañándose en sus murmullos.
Luz mojada que no baila tal vez la música no acompaña.
Por el espeso aire, tal vez demasiado aire
Licuados los recuerdos hasta gotas de olvido,
sueño vivo que no llega
En surtidor que fue, te atraviesa pero sientes que no ha sido
Entre el día y la noche un eterno atardecer alzándose sobre el horizonte.
Poblado por los arcángeles del olvido.

(Agustín Merino)

lunes, 25 de diciembre de 2017

Desde fuera


Ocho de la tarde, más o menos.

El CEPA Victoriano Crémer , ahora lo veo desde fuera. 

Yo estaba ahí dentro. Daba mis clases. Hablaba con mis alumnos. Aprendía de ellos también.

Me voy acostumbrando. 

viernes, 22 de diciembre de 2017

Así amaneció hoy en Lerma.


Así amaneció hoy en Lerma.
Azul, rosa y amarillo.
Chapiteles que saben historia.
Y un enfermero que tiene un minuto para la belleza.
Antes de las agujas.

Nota: un enfermero tomó la foto y me la envió.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Alumnas de COU del Instituto Cardenal López de Mendoza de Burgos, en 1974. ¡En Pau! ¡Con tres franceses!


1974 y en Pau. 

Una compañera de clase me envía esta foto por el móvil. Eran, éramos, alumnas de COU del Instituto Cardenal López de Mendoza de Burgos, en 1974. ¡Y tres franceses desconocidos! En una excursión de tres días a San Sebastián, Hendaya, San Juan de Luz y Pau. 

El profesor de francés, el marista don Victoriano Jiménez, organizó un viaje con pasaporte colectivo. ¡Viajamos a una democracia! 

¿Alguien se reconoce? ¿Me reconoce usted, Sor Austringiliana? Ni yo misma...

Sé decir el nombre de cuatro...

miércoles, 5 de julio de 2017

ROMANCE DE Mª ÁNGELES MERINO, FLOR Y NATA DE LAS MAESTRAS ANDANTES



Ya sabe Sor Austringiliana que este rincón está dedicado a los sentimientos. Por eso, es aquí donde coloco este hermosísimo homenaje que compuso mi compañera Amalia García, con motivo de mi jubilación. Toda una juglaresa es Amalia y lo podéis comprobar si leéis el romance:

ROMANCE DE MªÁNGELES MERINO,
FLOR Y NATA DE LAS MAESTRAS ANDANTES

Por las estancias del Crémer
grandes fiestas se publican:
Mª Ángeles, la galana,
la valiente, la erudita,
tras largos años de curro
al fin ya se nos jubila.

¡Compañeros, compañeras!
¡Arremangaos las camisas!
¡Soltaos la melena al viento!
¡Que empiece la algarabía,
que Pedro afloje la mosca,
para pastas y sangría,
que Marimar y Roberto
nos bailen por bulerías!

¡Pero escuchadme un momento
antes de empezar la orgía,
que os cuente la grande historia
de nuestra ilustre heroína,
de Mª Ángeles Merino,
Mª Ángeles la Bravía!

En la tienda de su padre
desde pequeña vendía
pastas, juguetes, pasteles
muñecas y golosinas,
pero anhelaba otros retos
lejos de las garrapiñas,
ver más tierras y aventuras,
dejar la confitería.

De su cuna burgalesa
partió con gran osadía,
tras terminar magisterio,
a Legazpi de interina.
Paseó su desparpajo
por la verde Euskalerría
y cual César en la Galia:
venit, vidit y vencía.

Sacó las oposiciones
y demostró gran valía
aprendiendo pronto el vasco:
aita, agur y Etxevarría.
Al Goierri la mandaron
a Beasaín, la fría,
a organizar lo de adultos
y a enseñarles geografía.
Una empresa nada fácil,
pues allí ni un libro había,
y en casa de una inspectora,
al amor de la cocina,
entre pucheros y ollas
llevó su intento a la cima.

No satisfecha con esto,
Mª Ángeles, la Bravía,
cambió montes por el llano
el verde por la sequía,
y se fue pa los madriles
a fundar otra abadía.
Y la fundó en Campo Real
entre molinos y olivas,
una nueva Don Quijote
de las letras y la vida.

Y al volver siempre por fiestas
a su Burgos tan querida,
suspiraba por las calles,
cuando a pasear salía,
y en pasando por el Crémer
ya las carnes se le abrían:
“A Dios pongo por testigo,
mi centro será algún día”

Y en Campo Real y  la Mancha
ya contenta no vivía,
que cien grados a la sombra
no los aguanta tu tía.
Suspiraba y suspiraba
Mª Ángeles noche y día
por dormir con una manta
y sacar la rebequita.

Llegó a Burgos finalmente
toda llena de alegría.
Pero fue a dar en mal sitio,
para desgracia y desdicha
de la Arañita Campeña,
que allí no halló compañía,
solo censura y mohínes,
silencios e hipocresías:
Ni su clase decoraba
y el domingo no iba a misa
¿Y qué era eso de enseñarles
A los niños poesía?

Tras un tiempo en el Marín,
 luchando con valentía,
por fin al Crémer llegaba,
a ese cielo que quería.
Aquí ha enseñado de todo
Mª Ángeles, la Bravía.
No hay materia que no sepa
ni ecuación que se resista.
Menos inglés y dibujo,
kárate y alfarería,
con todo lo que le echaban
ha salido siempre invicta.

Hasta un día a Multimedia
subió por ver si sabía
manejar ordenadores
y programar a porfía.
“Esta me quita la plaza”,
le dijo Rafa a María
Y hasta Tiqui vio en peligro
el puesto de su garita.

Triste se queda ahora el Crémer
Mª Ángeles sin tu risa,
y hasta el reloj de la sala
derrama una lagrimita…

¡Pero no nos apenemos,
porque ahora te jubilas
y podrás hacer mil cosas
con pasión y ya sin prisa:
platicar con Pedro Ojeda,
leer libros y revistas,
escribirte con Esquivias
y viajar con tus sobrinas.

Disfruta del tiempo, amiga,
no te quedes en tu casa,
disfruta de cada día.
Haz taichí, taekwondo y baila,
que se vea a la Bravía,
coge el mando de la tele,
coge el mando de tu vida.

Y no te olvides del Crémer,
de tu casa tan querida.
Vente a vernos y acompaña
a Fernando en sus salidas,
que se queda muy solito
viendo iglesias  todo el día.

Vente aquí a charlar un rato,
que tendremos una silla
para ti siempre dispuesta,
nos gusta tu compañía. 

(Amalia García, maestra de profesión y escritora de vocación)


¡GRACIAS, AMALIA! 


Así fue mi vida