Ahora mismo, buenos días, bajo los tilos de la Avenida del Cid.
Lindenbaum, qué palabra más bonita, aunque no sepa ni papa de alemán. Música en las palabras y olor a tila.
Y música en la Música, aunque suene en el móvil, qué fácil ahora escuchar a Schubert, tal vez demasiado.
A ver este junio. Verano.
María Ángeles Merino Moya
