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lunes, 3 de marzo de 2025

Violetas tras la lluvia.

 



La Poesía es una mujer de pupilas violeta.

Las violetas. Esta mañana las descubrí, tras la lluvia. Ya es tiempo, donde otros años, de las violetas con su querencia. 

Me llevan a Gustavo Adolfo Bécquer que soñó una imposible pupila azul y unas lágrimas que se le figuraban "gotas de rocío sobre una violeta"; como otro poeta, inglés y lord para más señas, que le precedió con: "I saw thee weep".

 El sevillano, olvidadizo, tal vez se preguntaba dónde vio violetas goteando rocío, rebuscó en sus cajones, aquí está. Tituló: "Imitacion a Byron". Romántico pero honrado, aunque fuera difícil que las Rimas cruzaran el Canal de la Mancha. Al César lo que es del César y al lord lo que es del lord. 

 Y, tal vez, pensaba en una mujer o en muchas mujeres reales. No, sino en una idea de mujer, dicen. O en la Poesía, así con mayúscula. Cosas de romántico, tardío además. 

Leo junto a las violetas la Rima XIII: 

"Tu pupila es azul y, cuando ríes,

su claridad süave me recuerda

el trémulo fulgor de la mañana

que en el mar se refleja.

Tu pupila es azul y, cuando lloras,

las transparentes lágrimas en ella

se me figuran gotas de rocío

sobre una violeta.

Tu pupila es azul, y si en su fondo

como un punto de luz radia una idea,

me parece en el cielo de la tarde

una perdida estrella. "

Ya ve, Sor Austringiliana, violetas. Y pupilas azules. 

Sí, ya sé que todas las pupilas son negras, tan prosaicas ellas.

La Poesía es una mujer de pupilas violeta.

María Ángeles Merino Moya 

https://www.cervantesvirtual.com/portales/ver_la_poesia/709095_pupila_azul/

http://poemaseningles.blogspot.com/2007/02/lord-byron-i-saw-thee-weep.html

domingo, 12 de marzo de 2023

Ya asomaron las violetas



 Ya asomaron las violetas. Algo natural, un ciclo que se cumple, unas flores minúsculas que asoman a su tiempo y nos causan un regocijo casi infantil. Pequeñas, un ramo de violetas no puede ser sino un ramito. Humildes, pasan desapercibidas. Violetas, no pueden ser de otro color. Un niño nos diría que juegan al escondite.

Ya ve, Sor Autringiliana, violetas. Poca cosa. 

Y me pongo a escribir por escribir. Las violetas del Parque de la Isla bien valen unas palabras, sólo para decir que están de nuevo aquí.

María Ángeles Merino

viernes, 23 de marzo de 2018

Violetas: "Ella se entristece si la toco yo"






Ya ve, Sor Austringiliana, las primeras violetas. 

Las estuve buscando donde siempre. 

La flor humilde que me decían mis maestras. 

La que se esconde. 

La flor tímida.

"Ella se entristece si la toco yo." 

Las canciones ñoñas del colegio.

¿Por qué nos enseñaban esas tonterías?

¡Qué hermosa la violeta! 

¿Humilde? 

Se protege, lo más natural. 

Pequeña y guapa.