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domingo, 15 de diciembre de 2024

Mañana de niebla.





 "No quiere usted dejarme ser yo, salir de la niebla, vivir, vivir, vivir, verme, oírme, tocarme, sentirme, dolerme, serme: ¿conque no lo quiere?, ¿conque he de morir ente de ficción? Pues bien, mi señor creador don Miguel, ¡también usted se morirá, también usted, y se volverá a la nada de que salió...!"

Así se rebelaba el personaje Augusto Pérez, "ente de ficción". La niebla de la mañana del sábado me llevó a la nivola "Niebla" de Miguel de Unamuno. 

Recuerdo aquel día lejano en que una joven estudiante descubrió en un sencillo ejemplar de "Niebla" de la colección Austral, sin comentarios ni explicaciones, que un día Dios dejaría de soñarla. Y volvería a la nada de que salió.

"¿conque he de morir ente de ficción? "

Ya ve, Sor Austringiliana, la nada, la niebla nos lleva. 

Aquí conté mi primera lectura de "Niebla", fue cuando volví a leerla en el Club de Lectura de Alumni UBU. No se repiten las lecturas. 

María Ángeles Merino


sábado, 11 de enero de 2020

Una niña escondida en la niebla.


La Navidad se fue y se quedó la niebla. 

Voy casi cada día al Paseo de la Isla. 

Busco a una niña de unos once o doce años, sentada en un banco, con un libro sobre la falda. 

Repite: "esclerótica, coroides y retina". 

Una y otra vez.

Todos los días la llamo, debe ser que ya no me conoce. 

Y se asusta. 

Repito "esclerótica, coroides y retina".

Se esconde en la niebla. 

Lleva una falda gris, una camisa blanca y una chaqueta azul. 

Si la ves dime que la busco. 

Aquí, en este banco. 


María Ángeles Merino

lunes, 6 de enero de 2020

La Navidad se va y se queda la niebla...




La Navidad se va y se queda la niebla.

¿Invertebrada?