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domingo, 27 de abril de 2025

Lilas al encuentro


 

Lilas en el camping de Fuente del Prior

Cada vez que las lilas salen a mi encuentro, en abril, en mi ciudad con fama de fría, trasteo en el móvil e, invariablemente, sale la canción de Brassens. Cuando el cantor entra en la floristería, solo compra lilas, si su canción canta triste es que el amor no está allí. No sé, tal vez la florista sepa algo. 

Pero, monsieur, las lilas... 

No me resisto, las veo, hago la foto y aspiro su olor. Y Georges sigue cantando: 

"Quand je vais chez la fleuriste

Je n'achèt' que des lilas

Si ma chanson chante triste

C'est que l'amour n'est plus là

..."

(Georges Brassens)

Las lilas a lo suyo. Tierra, agua y sol en su momento. Nosotros a lo nuestro. A nuestra historia con las lilas, de amor o desamor, de alegría o tristeza, también las infantiles

Lilas en Palacios de Benaver

Ya ve, Sor Austringiliana, canciones y flores. Y ese olor.  Y, al lado de las viejas piedras de Palacios de Benaver, armonía. 

María Ángeles Merino

Cantamos: 






lunes, 15 de abril de 2024

Lilas que aquí tardan más

 


Las lilas ya han llegado, aquí tardan más. Es una flor que me trae ecos de flores a María, de las que llevaban, en mayo, algunas compañeritas para la Virgen y  el "venid y vamos todos". Sí, en mayo todavía había. Qué  envidia daban a la niña María Ángeles, en la mano solo la ofrenda de uno o dos claveles de floristería, con un poco de esparraguera; qué bien olían las lilas de los sesenta, en el altarcito que montaba la maestra. Ahora huelen menos o a mí me lo parece. 

Las de la foto viven junto al monasterio benedictino de San Salvador, en Palacios de Benaver, y el aroma llega hasta el tendedero donde se secan las camisetas. Olor a detergente, a ropa secada al sol, a verde y...a lilas también. Los visitantes se acercan a la puerta de la iglesia monacal y no pierden la ocasión de acercar la nariz. 

Que no se hielen las lilas, que aquí ya se sabe.

Ya ve, Sor Austringiliana, Olores y añoranzas. Escribir cada mañana, soleada o no. Asomarse dentro. 

María Ángeles Merino 

¿Hay alguien ahí?


sábado, 7 de mayo de 2022

Y me fui a ver y oler las lilas, esta chica no tendrá otra cosa que hacer.

 






Y me fui a ver y oler las lilas, esta chica no tendrá otra cosa que hacer. Y me puse a leer un poco a Galdós, mientras olía las lilas. Esta chica no tendrá otra cosa que hacer. Mirar flores y mirar libros, qué vida la suya.

Un lugar amable, el jardín del antiguo Hospital Militar de Burgos, ahora jardín universitario. El martes no pude detenerme, un rato del viernes por la tarde, cogí la vez. Las lilas me esperaron, esta chica no tendrá otra cosa que hacer.

¿Qué o que? 

Ya sabe usted, Sor Austringiliana, las cosas que no se cuelgan en los blogs. 

María Ángeles Merino