Otro rinconcito para María Ángeles Merino, en diálogo con su Sor Austringiliana.
Tal vez pudieran ser los corazones de pelea de las dos Españas.
Que no saben por qué pelean, solamente fueron para ello criados.
Y nunca se pararon a ver que son iguales.
Agustín Merino, texto y pintura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario