Solo es una vida anónima segada.
Solo.
Por qué estropear un bailecito.
Por qué no dar una gloriosa y triunfal noticia.
Cada vida sin sentido arrebatada, a todos la humanidad nos arrebata.
Enterramos los viejos dioses y subimos la razón a un supuesto púlpito, ahora tomado por bufones.
Quiero mi humanidad entera.
Quiero mi corazón fuerte y con un gritar de coraje
Nadie me robe ni un latido, pues no es mío el latido.
La humanidad no es más que el sonar de todos los latidos.
Y vuelvo a mi querido poeta, yo maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales.
Que nadie me robe ni un latido, pues no es mio.
Agustín Merino, texto y pinturas.



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