Y voy yo, que no soy de cine, y opino sobre la película: Los domingos.
A mí me ha parecido una película de terror, como he visto escrito por ahí. Tuve la suerte de no ser alumna de las monjas, pero como he vivido el mundo de la educación...conozco el percal.
La monja tutora me da escalofríos y el curita guapo me chirría. El peor de todos es el padre, impresentable. Lo siento, me identifico con la tía agnóstica y con sentido común. La niña huerfana de madre no tiene cariño ni asidero, da mucha pena.
La falsedad de esta sociedad, el postureo de muchas familias que no creen en nada, pero procuran esos ambientes medio opusinos para sus críos, colegio concertado religioso por supuesto, y comunión como Dios manda, para que tengan buenas relaciones, aunque sean de medio pelo. En fin, la película está bien hecha, algo lenta.
Dicen que esta película gusta a los creyentes y a los no creyentes. Cada uno lo ve desde su punto de vista y eso es lo que hace a una buena obra de arte. A mí me parece que a los emocionados con una niña de diecisiete años en un convento de clausura, fuera novios, fuera futuro, les han metido un gol en la puerta.
No vuelve la religión ni la fe, respetables, es el "postureo" de una clase social que se cree "clase media".
Ya veis, yo que no soy de cine.
Ya ve, Sor Austringiliana, monjas.
María Ángeles Merino Moya

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