Ayer me refugié de la lluvia en el Claustro Bajo. Me recibió una reina de piedra con perrito a lo Chejov, ahora veo la barba y el pelo no muy largo. Y la Catedral de Burgos parecía soñar "la vie en rose'.
Dije que era reina por el can símbolo de fidelidad y lo de la vida en rosa por si el pintor, tal vez, hubiera volcado en parte la paleta. A "cascoporro" diría mi sobrina.
La mirada de Fran Herreros. Hay miradas rosa, no es mal color.
Ya ve, Sor Austringiliana, la Catedral en rosa
María Ángeles Merino
https://www.archiburgos.es/2025/11/13/exposicion-fran-herreros-artist-and-cathedral/





Pues con ese color rosa que le han puesto a la catedral, queda bastantee bonita, pero evidentemente, no es ella y me quedo con la hermosa Catedral de siempre.
ResponderEliminarSi algo es bello y permanece en el tiempo, por algo será, no hacen falta retoques.
Besos
De rosa en la imaginación del pintor, bueno.
ResponderEliminarLa dejamos tal cual, si.
Besos