Los abetos en el suelo y los tendidos luminosos apagados, todavía sin descolgar, que no hay prisa.
Guardamos cada uno nuestro Belén, en caja de cartón. Belenes.
Ponemos las noticias: terroríficas. Muertos y amenazas.
Esto no hay quien lo entienda, a dónde va a parar esto y éste, Cuántos demostrativos me salen con tilde o sin ella.
Nuevo orden internacional dicen. ¿Lo había? ¿Cuándo murió el llamado Derecho internacional?
Abetos u belenes. Sangre y petróleo.
María Ángeles Merino Moya

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