lunes, 14 de agosto de 2023

Duele abril en los trigales.

 Duele abril en los trigales.

 Que en verde el sol despereza.

Beso de cálida verde boca que en olas estremece.

Al azul lejano que suspira las añoranzas presas en tus verdes espigas.

Cuánto mar cabe en las manos de orar del caminante.

Cuánta sed aliviaron las enrramadas sombras de altivos chopos.

Vuelve a doler abril en la segunda bocanada   que agita el cielo.

Promesa de pan blanco promesa de saciar la hambrienta rueda del molinar casi olvidado.

Promesa tras promesa.

Vuelve a doler el verde, vuelve el canto del arroyo.

Y en esta segunda plegaria se santigua el caminante ante el crucero que rompe los caminos.

Y suena la herida del hierro sobre la piedra.

En forma arcana lengua.

Gloria in excelsis Deo

Agustín Merino

domingo, 13 de agosto de 2023

Por la Virgen nos puede asaltar el otoño

En un día como hoy, nos puede asaltar el otoño. Por la Virgen, como diría mi madre. 


Ya ve. Sor Austringiliana, lo que pasa con el otoño y las hojas caídas. Y las que han de caer.  

Tópica y manoseada, pero el otoño y la vida se prestan a la comparación y se atreven con la metáfora.

Leo el periódico, se avecina más crispación. Todavía más. Ya me pilla un poco mayor pero no, no he perdido la memoria. Es triste, algunos añoran un pasado que no conocieron porque manos interesadas se lo pintorrean con el color de la mentira. Y es triste el odio, esas "memes' tan memas son un síntoma de una enfermedad que puede ser grave.

No hay remedio, vamos al otoño. Hace un año me asaltó una bandada de hojas al viento. Este año algún alifafe ha caído, todavía son leves...

María Ángeles Merino. Un 14 de agosto.



jueves, 10 de agosto de 2023

Cómo llevamos aquí el calor.



 Ayer, en el Espolón, los de la Sexta nos preguntaban qué tal llevamos los de Burgos el calor. Ya se sabe que nacemos con la chaquetilla pegada al brazo. 

Y buscando la vidriera de óculo en la puerta de Santa María, ya  contaré por qué, además de un poco de fresco, entré en la catedral en el momento en que el Papamoscas daba las doce.

 Pude comprobarlo: los que más abren la boca son los de abajo, sobre todo si son turistas. 
Recordaba la cancioncilla:
"Si no lo crees, ven y lo verás, lo verás, con el Papamoscas la boca abrirás, abrirás."

Me salió una foto un tanto chusca, juraría que también hice una foto al Papamoscas, pero no.
 
Serpientes del verano, decían antes. Ya ve, Sor Austringiliana, lo que trae el calor y la sequía de noticias; aunque haberlas haylas y nos va la vida y la seguridad planetaria en ello. La Tercera Guerra Mundial o el Apocalipsis nunca estuvieron tras cerca. La gente anda de vacaciones y las noticias han de ser también propias de vacaciones. 

No llegamos a los cuarenta grados en Burgos, no se superó el récord de treinta y nueve y pico. La calima lo impidió. 

 Que cómo llevamos el calor aquí, pues con las persianas bajadas, el abanico y el ventilador, el aire acondicionado aquí no es habitual. Beber algo fresquito y en casa si es posible. Cuando no, las arboledas ayudan también. Y lugares frescos como algunos comercios, para quien le guste ver trapos, y la Catedral, por qué no, arte, fe o las dos cosas. No se me enfade, Sor Austringiliana. 

Hoy ha bajado un poco. No neguemos el cambio climático. Esto va en serio. 46,8 grados en Valencia.

María Ángeles Merino


martes, 8 de agosto de 2023

En San Amaro, un rincón para el silencio.





 Junto a la ermita de San Amaro, en su recinto, hubo un pequeño  cementerio, donde ahora peregrinos y paseantes hacen un alto en el camino. Reina el silencio y también es buen lugar para pensar o leer un poco, después de un rezo al santo, si eres de rezar, o simplemente de visitar la pequeña capilla con el yacente de piedra. Cada uno da a su visita el tinte que desea. 

El mío es el del pasado, entro y brotan de las paredes los exvotos desaparecidos, lo que de niña movía mi curiosidad y me dejaba pensativa. Eran tiempos de aceptar todo porque sí. Moños, trenzas, muletas, piernas ortopédicas. ojos de cristal, órganos humanos de escayola, cuadritos con relatos ingenuos  de los milagros del santo, un batiburrillo de horrores que quedó en mi memoria. ¿Por qué se retiró aquello? Pienso que uno de los motivos sería el higiénico, aparte de una nueva religiosidad. En ambos casos, el tufo del pasado.

Del cementerio, que inicialmente era de peregrinos, se ha ido retirando todo también. Sólo quedan las lápidas del atrio, alguna cruz de hierro y lo que fue la tumba que yo creía de un niño, un ángel que siempre llamó mi atención. Creo que hace unos años se podía leer el nombre del yacente. Ya no habrá nada, pienso, ahí debajo...

Unos voluntarios de la parroquia se turnan para vigilar San Amaro que últimamente ha sido víctima de robos. La que estaba allí el día de mi visita me conoce bien y me animó a sentarme y leer. Leí un poco, Galdós en compañía de un gato, un peregrino durmiente y unos jóvenes papás con niño y carrito. Y recordaba el San Amaro de antes, el de los exvotos polvorientos y las gracias por el favor concedido.

No sabemos mucho de San Amaro, ya ve Sor Austringiliana. Un peregrino que cuidaba a otros peregrinos. 

María Ángeles Merino

Corona de sol, ángeles vigilantes y patinadores.




 

Ayer di un paseo de tarde por la parte alta de Burgos, en una bulliciosa calle de Fernán González. Me senté a celebrar la corona de sol de tarde en mi catedral y los ángeles que vigilan desde lo alto. Como si no la hubiera visto nunca y ya son años. 

Abajo en la Llana unos patinadores, no había reparado en el ambiente de ese rincón...Si fueras persona, vieja catedral, me dirías que has visto tanto y tanto...

Ya ve, Sor Austringiliana, siempre hay algo nuevo. Pongámonos ojos nuevos para salir a la caĺle cada día. 

María Ángeles Merino

viernes, 4 de agosto de 2023

Andante con libro



 Creo que soy la única lectora andante de los paseos arbolados de Burgos. Andante con libro, que con móvil es lo más habitual y nadie se extraña.

Como un cura con su breviario, ahora ni los curas. Recuerdo a un niño, en la Isla, que informó a su padre: mira esa señora, va leyendo; como si la señora estuviera cometiendo alguna infracción, tal era el tono. Por un segundo me sentí pillada en falta.

Mi compañera de paseos presencial me falló,  Sor Austringiliana y ahora una buena amiga de hace muchos años me acompaña con el móvil, el gran compañero de nuestro tiempo. Hablamos de la familia, de lecturas, de cualquier tema que nos surja, somos muy parlanchinas. 

Y cuando no hay compañía, voy de andante con libro. Suele ser uno de los que abultan poco, los tochos para casa. Y de vez en cuando, apetece sentarse. .

Ya ve, Sor Austringiliana, mi amigo Benito Pérez Galdós, los episodios en Alianza...La historia y la literatura de la mano. Y voy por el 18, me quedan unos cuantos. De Trafalgar a Cánovas van...

María Ángeles Merino




martes, 1 de agosto de 2023

Chincha rabiña que tengo una piña con muchos piñones...





Ayer, paseando por la Quinta, un banco de los muy viejos y una piedra encima. Junto a la piedra, cáscaras de piñones. Y me vino a la cabeza eso que decíamos de niños :"chincha rabiña que tengo una piña con muchos piñones y tú no los comes".

En el móvil, noticias que si Sánchez que si Feijoo, que si Vox. Y, en el libro, un Episodio Nacional de Galdós, Un voluntario realista: que si los liberales, que si los absolutistas, que si los "agraviados" a los que el absolutismo les parecía poco y ...más  guerra.
 
1827 y 2023 en un banco juntos, y chincha rabia de siglos.

Ya ve, Sor Austringiliana, queda todavía mucha tela que cortar.  Paciencia y barajar, un refrán que está en el Quijote.

María Ángeles Merino