Un escultor nos animó a tocar. Sus obras se pueden y se deben tocar.
Puse la mano en lo que sugería un vientre femenino, se titula algo referido a la vida y su defensa. La vida de la mujer también, fray Alfonso Salas, escultor dominico. Estará de acuerdo conmigo...
Sor Austringiliana, me gustó poco la exposición, me recordaba las figuritas de Lladró. Sí el detalle de animarnos a tocar.
María Ángeles Merino estuvo ayer en el Monasterio de San Juan, acabó con el pelo lleno de confeti, salían unos novios. Viva la vida, sí.
https://www.dominicos.org/evento/exposicion-alfonso-salas-burgos/




