Ahora mismo, buenos días, bajo los tilos de la Avenida del Cid.
Lindenbaum, qué palabra más bonita, aunque no sepa ni papa de alemán. Música en las palabras y olor a tila.
Y música en la Música, aunque suene en el móvil, qué fácil ahora escuchar a Schubert, tal vez demasiado.
A ver este junio. Verano.
María Ángeles Merino Moya

"A la sombra de un tilo
ResponderEliminarte vi sonreír...
Aún recuerdo ese instante,
ese día, ese cielo..."
Mi abuela era poeta aficionada, cada vez que veía un árbol, le cantaba unos versos inventados... Tenía muchos, sobre árboles y flores que iba encontrando en su camino... Algo parecido a lo que haces tú. Me ha encantado encontrar este rinconcito tan especial y tranquilo. Gracias por la paz...
Hasta pronto.
Tu abuela sentía la poesía de la vida. Era poeta, aficionada de aficion. Seas bienvenida a mi rinconcito tan silencioso.
ResponderEliminarHasta cuando quieras, Clarisa.