Pedro Ojeda escribe en La Acequia: La flauta de Pan.
Y Sor Austringiliana contesta:
"Huele a lilas en el paseo y leo tu entrada andando.
Los antiguos contaban el acoso con fábulas donde a la víctima no le quedaba otra que metamorfosearse en vegetal: lilas, laurel o cualquier otro. Pero a las santas cristianas no les quedaba sino resignarse y ser apuñaladas como las Marías Gorettis que nos ponían de modelo. Sin sangre no había martirio.
Yo no asocio las lilas a la mitología clasica sino a las flores de mayo a María que madre nuestra es, mitología bautizada."
Pedro Ojeda contesta que "todas las creencias encubren otras creencias...".
Ya ve, Sor Austringiluana, las lilas.
María Ángeles Merino


Ese olor a lilas tan característico que nos indica que ya la primavera ha triunfado...
ResponderEliminarOlor a mayo, mayo.
Eliminar¡Cómo alegran esas flores los paseos!
ResponderEliminarA pasear se ha dicho
EliminarEn mi jardín tengo un lilo qué un poco antes de estas fechas, se llenó de lilas moradas con su característico olor. Ya se han ido porque por aquí, la Naturaleza de las plantas va un poco más adelantada qué por Burgos.
ResponderEliminarBonita foto, con esas lilas moradas.
Besos
Ahora nos toca a nosotros, primavera que tarda.
EliminarSin martirio pocas cosas tienen sentido para los primitivos cristianos.
ResponderEliminarPor suerte todo cambió. ¿No?
Saludos,
J.
Todo cambió afortunadamente. Algo queda de esa mentalidad.
EliminarSaludos, J.
M.A.