Estos días, junto a mi ventana, el viento agita la foto de un señor en azul. Después del domingo, la quitarán y todo seguirá igual.
Y siento la tentación de recitar aquello de Góngora, lo de "Ándeme yo caliente":
Pero el mundo está como está y no nos lo podemos permitir. La actitud, digo; aunque poco podamos hacer. Solo un "no a la guerra", en voz alta y en nuestros adentros.
"Mantequillas y pan tierno" tal vez.
Leo: "El mundo se sume en la ley de la selva". Es difícil vivir en la selva.
Un día de estos voy y limpio los cristales. El domingo...
Ya ve, Sor Austringiliana, la guerra. No a la guerra.
María Ángeles Merino
https://www.poesi.as/index5.htm



Y yo, que cada vez pido y necesito menos mientras veo que se desencuaderna el libro de la humanidad...
ResponderEliminarSe desencuaderna y pedimos poco.
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