Dedicado a Sor Austringiliana, aquella monja que se paseaba por los canalículos de Internet.
lunes, 9 de septiembre de 2019
Ahora el campo descansa.
Ahora el campo descansa.
El palomar, el ciprés, la tapia del cementerio de las monjas benedictinas, el trigal y el cerro.
Descanso y silencio.
Su paisaje, Sor Austringiliana.
María Ángeles Merino en Palacios de Benaver, ayer.
sábado, 3 de agosto de 2019
Pasear, descansar la vista en el agua, poca cosa.
Pasear y descansar la vista en el agua, poca cosa.
lunes, 27 de mayo de 2019
Viento y olas verdes.
Ayer, viento y olas verdes.
De Villanueva de Argaño a Palacios de Benaver.
Camino del ciprés que cobija a Sor Austringiliana.
Mira, Gelu.
jueves, 18 de abril de 2019
jueves, 4 de abril de 2019
domingo, 31 de marzo de 2019
Limpié los cristales de la primavera.
El ciclamen desparrama colores frente al tilo.
Ya es hora, desparrama y no escondas el verde tierno de tus diminutas hojas.
Limpié los cristales de la primavera.
Mire, Sor Austringiliana.
Mira, Gelu.
lunes, 18 de marzo de 2019
Mira, Gelu.
Vengo de La Acequia. Allí he dejado mi comentario:
María Ángeles Martín Rodríguez, Gelu, fallecida este sábado, era una gran amiga bloguera. Compartíamos recuerdos, era burgalesa y de mi barrio de los Vadillos, muy joven emigró a Cataluña y supo amar las dos culturas, con sus defectos y sus virtudes. Le gustaba especialmente compartir cosillas del Burgos de nuestra infancia, especialmente de nuestro colegio, el del general superlativo, aunque allí no coincidimos, o no lo recordábamos, porque Gelu era un poco más mayor. Sólo nos vimos personalmente dos veces en Burgos, la última fue la tarde del atentado de las Ramblas. Nos escribíamos correos, "guasaps", fotos de los rincones que ella tan bien conocía y amaba, mira Gelu...
María Ángeles Martín Rodríguez, Gelu, fallecida este sábado, era una gran amiga bloguera. Compartíamos recuerdos, era burgalesa y de mi barrio de los Vadillos, muy joven emigró a Cataluña y supo amar las dos culturas, con sus defectos y sus virtudes. Le gustaba especialmente compartir cosillas del Burgos de nuestra infancia, especialmente de nuestro colegio, el del general superlativo, aunque allí no coincidimos, o no lo recordábamos, porque Gelu era un poco más mayor. Sólo nos vimos personalmente dos veces en Burgos, la última fue la tarde del atentado de las Ramblas. Nos escribíamos correos, "guasaps", fotos de los rincones que ella tan bien conocía y amaba, mira Gelu...
Nos conocimos virtualmente en la lectura del Quijote, de
blog a blog. Era una apasionada de los libros y la música. Su gran pasión era
el músico burgalés Antonio José. Creo que tenía a punto un libro sobre él,
fruto de sus investigaciones. Uno de sus temores era que la enfermedad no le
permitiera acabarlo y dejárselo a sus nietos.
Nunca te olvidaré, en mis paseos seguiré con el "mira Gelu", aunque
el móvil ya no sirva para nada.
Larga vida a los blogs, aunque ahora no estén en su mejor
momento. La Acequia va cumpliendo años, vamos haciéndonos mayores, pero todavía
nos queda cuerda, creo...
Sigamos, Gelu.
María Ángeles Merino
sábado, 16 de febrero de 2019
En el no tenerte eres mucho más mía.
Leo El desayuno de Luis Alberto de Cuenca y a mi hermano le inspira:
Me gusta cuando te veo en los espejos profundos de los remansos de mi río.
Tus largos cabellos de onduladas aguas de plata atrapan mi mirar y deseo.
Cada mañana tu boca de oro se alza e inicia el mágico canto.
mis manos se juntan no para salmodias ni plegarias, sino para entrar en tus adentros.
Mi cuerpo se inclina como lascivo amante que te busca para tomarte.
Y tú pícaramente en un beso húmedo y frío entre los dedos serpenteando te evades
Me gusta cuando el aire enreda y se esconde en mi, tu canto.
En el no tenerte eres mucho más mía.
Te busco y te encuentro cuando se aquietan las aguas y el violeta del cielo, reclama la infinita noche.
Te alejas y todo comienza,el aire se espesa bajo el peso de la luna,apenas pudiendo sostenerla.
Amenazando en quebrar el cielo y en dos quedar abierto.
Tú presencia y tú ausencia como cariátides sostienen el templo del incierto destino.
Y no dejo de tenerte mientras mi voz de blanca luz se instala en tu alma,haciéndola redonda gigante y llena.
El horizonte ya quebrado se tiñe del rojo beso de tus labios arrastrando tú boca a la mía.
Iniciándose cada día en la magia de la ausencia y el no tenerte,
eres más mucho más mía.
(Agustín Merino)
lunes, 21 de enero de 2019
La Flor de Pascua que no le gusta la Navidad
Aquí la tenéis, es una Flor de Pascua. La compré un poco antes de la Navidad, en un supermercado. Tenía el aspecto que debe tener una señora Poinsetia,con sus brácteas rojas rojas.
Pero llegó la Navidad y se puso fea, feísima. Pensé en tirarla a la basura.
¿Demasiada luz? ¿Demasiado calor? ¿Demasiada agua? A saber.
Llegan los Reyes, a ver cómo está doña Poinsetia.
Mira, esta espabilando. Le están saliendo unos brotes. ¡No la tires!
Le pasa como a mí, no le gusta la Navidad.
lunes, 10 de diciembre de 2018
miércoles, 5 de diciembre de 2018
miércoles, 28 de noviembre de 2018
viernes, 20 de julio de 2018
Hoy es noche de campanas.
Oración primera. el sol bendeciendo las aguas.
Pintura presentada al concurso AXA, en Burgos, el 7 de julio de 2018.
Pintura presentada al concurso AXA, en Burgos, el 7 de julio de 2018.
Hoy es noche de campanas.
El campanero se inunda de creciente luna.
La luna heraldo con su luz le besa.
El campanar grande rasga el velo de noche y silencio.
Sobre el viento cabalga la voz del bronce eterno.
El tañido como llamada, los repicares como lamento.
El polvo plata de luna viaja por los cielos.
Despertados los Arcángeles del olvido.
Que guardan al atardecer el horizonte cerrando sus alas.
La ciudad se borra, solo quedando campanarios.
Y entre sonar y sonar mil silencios que alaban los vacíos cielos.
Hoy es noche de campanas.
(Agustín Merino)
Cuando llegue a mis ojos el mirar cansado.
La falta del mirar inquieto.
Cuando llegue el mirar derrotado.
Dejarles cerrar es todo lo que les pido.
Cuando la vida deje de golpearme cada mañana.
Y cesen las estrellas de pedirme que no deje de acunar lunas.
Es momento de no hacer ruido, para no despertar los cerrados ojos, que de eternidad nos visten.
Es ahora que aún tengo la inmortalidad de la avariciosa palabra
Cuando te digo quiero seguir, mientras mis ojos sigan sedientos.
Campanero sigue en tu oficio y haz un canto de tu tañido y no un lúgubre esperpento de la vida, no vida.
domingo, 24 de junio de 2018
sábado, 23 de junio de 2018
La luna heraldo, sobre el respirar del espíritu del fuego.
Creciente
Al conjuro de luna en la noche más corta.
La luna heraldo, sobre el respirar del espíritu del fuego.
Los recuerdos y sus vilezas arden.
El aroma de la oscuridad te embriaga naciendo las rojas rosas del fuego.
Efimeras se alzan danzando bajo la música del aire que exhalan.
Al hechizo de luna y bendita ponzoña de las rosas del fuego.
En la boca nace un nombre que camina hacia tus adentros.
La hoguera es fuera el fuego interno.
Noche de San Juan
Noche de San Juan
Etiquetas:
Agustín Merino,
luna y fuego
domingo, 29 de abril de 2018
Y empezó el viaje de su vida hacia atrás
Un día desde el corazón, mi padre quiso volver sobre un tiempo en el que la
dureza de la vida en la España que le tocó vivir no le permitió
disfrutar.
Y empezó el viaje de su vida hacia atrás y le llevó al Burgos que fue y,
cómo no, quiso saber más y más allá de sus vivencias e indagó e investigó en
diferentes archivos y, una vez destilado en el alambique de unos ojos
desgastados, cada gota producida se publicó en el Diario de Burgos.
Cuando las gotas desbordaron las recogió en un cuenco al que llamó libro. Y
tal vez su niñez pérdida regresó, e hizo tomar prestada de Verne la mágica
cifra de 24.000, "24.000 días en Burgos" .
Instrucciones de uso:
Tómese el cuenco, con ambas manos, en señal de amor y respeto.
Bébase a sorbos, en ese dulzor tibio del pasado.
Si sigue las indicaciones, será arrebatado por la magia y se sumergirá en él
y puede que hasta logre reconocerse en alguna de las vetusta fotos que le
ilustran.
Decídase y sentirá la ponzoña de unos tiempos pretéritos que nos hacen
sonreír, pero que en ningún caso, por más amor que rezumen de las manos del,
autor, han sido mejores.
(Agustín Merino hijo)
Plenilunio de la noche más sedienta.
La noche
Confidente, espía amante,
en oscuras sábanas de seda.
Sonidos de suaves susurros.
La vida se dibuja en lunas,
respiradas por los amantes
que en sus ceremoniales se inician.
Las runas de los arcanos dioses labradas sobre la piel.
Salmodias y letanías hechas olas que rompen en espumas.
Cada noche es un milagro que en plata se licua.
Bocas redondas abarcando senos de luz.
Mientras sus pupilas crecen al cielo
llamando a la tormenta
Abriendo las torrenteras de sedientas aguas.
Plenilunio de la noche más sedienta.
(Agustín Merino)
viernes, 23 de marzo de 2018
Violetas: "Ella se entristece si la toco yo"
Ya ve, Sor Austringiliana, las primeras violetas.
Las estuve buscando donde siempre.
La flor humilde que me decían mis maestras.
La que se esconde.
La flor tímida.
"Ella se entristece si la toco yo."
Las canciones ñoñas del colegio.
¿Por qué nos enseñaban esas tonterías?
¡Qué hermosa la violeta!
¿Humilde?
Se protege, lo más natural.
Pequeña y guapa.
viernes, 9 de marzo de 2018
Aitana, niña Aitana.
Para mi sobrina nieta Aitana que hoy cumple diez años:
"Aitana, niña Aitana
fuera yo quien moviera
para ti eternamente
las auras más dichosas
quien peinara más luces
y alisara más rosas
en tus pequeñas alas
de brisa mensajera."
Rafael Alberti
fuera yo quien moviera
para ti eternamente
las auras más dichosas
quien peinara más luces
y alisara más rosas
en tus pequeñas alas
de brisa mensajera."
Rafael Alberti
Con cariño de tu tía grande María Ángeles
jueves, 8 de marzo de 2018
8 de marzo. Yo no pido perdón.
8 DE MARZO
Yo no pido perdón
Yo no pido la vida que me deben.
El corazón no tiene rodillas para postrarse
No junto las manos para rezar, cierro los puños y los levanto
No susurro oraciones
Arde mi orgullosa voz y mi palabra
Exigiendo sin llanto
Yo no pido perdon
Yo no pido tu indulgencia
No quiero un cielo con cerrojos,
No quiero murallas, ni puertas,ni aldabas
Quiero llenar mis venas de mi vida y las reconozca
No quiero pedestales de arena
Ni oro en las cadenas
Solo quiero tu respeto y vivir como yo quiera
Descuelga todas las cruces que gobiernan las cabeceras
Quiero caminar descalza, contando las baldosas
Y tu te pongas mis zapatos
Y me ayudes a contarlas
(Agustín Merino)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
























